LA VIDA SEXUAL DEL SALVAJES

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fuente: el libro de B. Malinowski, "la vida sexual del salvajes del norte occidental del Mélanésie, descripción etnográfica de las gestiones enamoradas, del matrimonio y la vida de familia de los indígenas de las islas Trobriand (Nueva Guinea)".

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Tácito ya había fundado la concepción del del "noble" el salvaje que vivía en los bosques del Germanie primitivo. A los XVIII siglos II, los exploradores y misioneros franceses se entusiasman para "el hombre primitivo" cuando descubren Américas y Oceanía y los m?urs y hábitos raros pero tan graciosos y fantásticos de sus habitantes. Diderot escribió el "Suplemento al viaje de Bougainville" para mostrar a sus contemporáneos hasta qué punto el Tahitiens les eran superior con relación a la moral sexual. Bacon consideraba que las cuestiones sexuales constituyen la mitad del conocimiento. Freud  lanzó el estudio del instinto sexual y sus manifestaciones a a través de los ritos y los hábitos. Mucho tiempo Freud consideró que la represión de la sexualidad en la sociedad patriarcal constituye el fundamento del carácter social. Fue necesario que Malinowski le demuestra que en sociedades primitivas y matriarcales, la sexualidad servía de fundamento a la organización de las comunidades para que algunos años antes de su muerte, Freud, a Londres donde Malinowski lo había acogido, vuelvan de nuevo sobre sus ideas de represión sexual, sobre el papel de Thanatos y se tengan a una visión más positiva de nuestra existencia humana.

 

introducción: (extraídos del libro)

La sexualidad implica el amor y las gestiones enamoradas, se convierte en el núcleo de instituciones también dignas que el matrimonio y la familia; inspira el arte y constituye la fuente de sus encantamientos y magias. Domina, en realidad, casi todos los aspectos de la cultura. La sexualidad, en su sentido más amplio, es más bien una fuerza sociológica y cultural que una simple relación carnal entre dos individuos.

 

Los indígenas tratan la sexualidad no solamente como una fuente de placer pero como una cosa seria e incluso consagrada. Por otra parte, sus hábitos e ideas no pueden desnudar la sexualidad de su poder de transformar los hechos materiales brutos en admirables experiencias espirituales, de rodear con una aureola de amor novelesca lo que hay un poco de demasiado técnico en las gestiones enamoradas. Hace a las instituciones de Tobriandais para permitir a la pasión brutal purificarse y convertirse en un amor que dura tanto como la vida, de penetrarse de afinidades personales, consolidarse gracias a los múltiples vínculos y compromisos que crean la presencia de los niños, las angustias y las esperanzas comunes, los objetivos y los intereses de los que consta la vida de familia.

 

algunos vínculos y fotografías de las islas Trobriand y de Bronislaw Malinowski

www.janeresture.com/oceaniahistory/

http://sorrel.humboldt.edu/~rwj1/OC/OC049s.html

http://perso.wanadoo.fr/geza.roheim/html/malinow.htm

 

Trobriand Islanders c. 1925.

 Bronislaw Malinowski

 

resumen:

las normas básicas

la filiación en los habitantes de las islas Trobriand es matriliné: la descendencia, la relación y las relaciones social tienen por punto de partida la madre. Tienen por idea que la madre sería el único y único autor del cuerpo del niño, el padre no contribuyendo de ningún modo a su formación. Eso no les impide tener unos institución del matrimonio bien establecida. El papel social del padre es secundario con relación a el del hermano de la madre que él desciende de la misma madre (abuela). La vida de un indígena de las islas Trobriand se desarrolla así bajo una doble influencia: la de la familia de su madre que extrae la herencia y el poder y la de su padre que lo eleva y lo alimenta. No hay equilibrio entre la influencia del amor paternal y el principio matriarcal lo que crea tensiones.

El pueblo es de forma concéntrica con dos anillos: el anillo interior consta de casas-granero en que se encuentran las cosechas, el anillo exterior incluye las casas de vivienda. En el centro se encuentran el terreno de danzas, el cementerio, la choza del jefe y su casa-granero. La arena central es el lugar de la vida y las fiestas públicas. La calle que separa los dos anillos de edificios es el lugar de la vida diaria y doméstico, pertenece a las mujeres mientras que el lugar central es el lugar de los hombres.

 

Las mujeres entonces del matrimonio van a vivir en el pueblo de su esposo y los niños que se han convertido en adultos deben ir a vivir en el pueblo de su madre salvo si su padre tiene suficientemente influencia para guardarlos con él. Esta norma es la principal fuente de conflicto ya que los padres intentan guardar ellos a sus niños favoritos. Una solución reside en el matrimonio entre primos, de dónde tabúes sexuales y las prohibiciones del inceste para eliminarlo.

la administración de las actividades diarias se basan en los principios de la igualdad y la independencia funciones: el hombre es el amo ya que está en su propio pueblo y la casa le pertenece pero la mujer (y su hermano) es el jefe legal de la familia. El marido comparte con la mujer los cuidados que deben darse a los niños. Acaricia y pasea al niño, lo limpia y lo lava, lo alimenta. Llevar al niño sobre los brazos o tenerlo sobre las rodillas constituye el papel y el deber especialmente atribuidos al padre. Por ello descubrimos en la intimidad de la vida doméstica otro aspecto de la lucha interesante y complicada entre la paternidad social y emocional, por una parte, y el derecho maternal, legal, explícitamente reconocido, del otro.

La propiedad personal es muy importante; marido y mujer tienen cada uno de los derechos de propiedad individual sobre algunos objetos y cada uno debe velar por el mantenimiento de sus objetos. La mujer no debe ser considerada como un ama de casa en sentido europeo de la palabra. Los bienes inmuebles son la propiedad de los hombres pero en la herencia, hay acuerdos. Los trabajos más duros están a cargo de los hombres, se hacen algunas manipulaciones juntas, p.ej.: la preparación de algunos ornamentos en conchas.

Para la persistencia y la existencia misma de la familia, el hombre y la mujer son indispensables por eso los indígenas asignan a los dos sexos una importancia y un valor igual. Cuando habla de su familia, todo hombre, a algún clan que pertenezca, hace resultar con orgullo, como un hecho de gran importancia para su raza, el número sus s?urs y de sus niños de sexo femeninos. Es la mujer que tiene los privilegios de la familia pero es el hombre que los ejerce. La idea de la fila se dedica a algunos grupos hereditarios, de carácter totémique. En todas las manifestaciones concretas de la fila, tradicionales o sociales, los dos sexos se encuentran colocados sobre un pie de perfecta igualdad. En la rica mitología en el origen de los distintos bajoclanes, un mujer- antepasado figura siempre junto al hombre (quien es su hermano) y hay incluso mitos que hacen remontar el origen de una raza a una mujer, sin la asistencia de un hombre. Otra manifestación importante de la fila está representada por un sistema complejo de tabúes al cual el hombre y la mujer deben someterse, p.ej.: no comer tal alimento, no beber tal agua, etc. Si la mujer esposa un hombre de una fila inferior, no puede infringir sus tabúes, p.ej.: tendrá su propia alimentación. El poder del jefe se basa en la poligamia pero las mujeres no gozan del derecho de poliandria.

La mujer que se elimina del ejercicio del poder y la propiedad de la tierra y viéndose privada mucho de otros privilegios, se siga que no puede participar en reuniones de la tribu sobre la vida social. Por contra ella tiene su palabra que decir y toma una parte activa a un determinado número de ceremonia y fiestas. Esto es más especialmente verdadero de las ceremonias mortuorias que son las más importantes por su solemnidad y su carácter consagrado, así que el más imponentes por su amplitud y su puesta en escena. Algunos hombres realizan algunas funciones que preceden la inhumación, en particular, el terrible hábito del reparto del cadáver.

la vida sexual de los niños:

los niños gozan a las islas Trobriand de una libertad y de una independencia considerable. Se emancipan temprano de la tutela de los padres. Generalmente, cuando los padres halagan o truenan a sus niños pidiéndoles algo, van dirigidos ellos como a iguales. Aquí se dirige nunca a un niño un simple orden que implica la espera de una obediencia natural. Uno de los efectos de esta libertad consiste en la formación de pequeñas comunidades de niños, grupos independientes que engloban naturalmente a todos los niños a partir de la edad de cuatro o cinco años y en los cuales permanecen hasta a la pubertad y esta comunidad en la comunidad so'lo actúa de conformidad a las decisiones de sus miembros y se encuentra a menudo en una actitud de oposición colectiva al mayores.

Aún todos los jóvenes, los niños comienzan a comprender las tradiciones y hábitos tribales y a ajustarse. La libertad y la independencia de los niños se extienden también al ámbito sexual. En primer lugar, los niños se proponen mucho hablar de cosas que se refieren a la vida sexual de su mayores y asisten incluso a menudo a algunas de sus manifestaciones. A la casa, ninguna precaución particular no se toma para impedir a los niños asistir en testigos oculares a las relaciones sexuales a padres. A menudo me he propuesto hacer el elogio de un pequeño muchacho o de una pequeña muchacha en estos términos: "es un buen niño:" dice nunca lo que pasa entre los padres "." Una pequeña muchacha puede acompañar a su padre en la pesca en medio de hombres desnudos y escuchar los debates de los hombres. Ningún desconcierto o vergüenza se instala a condición de que esta pequeña muchacha no diga nada a su madre o a las otras muchachas. Por contra un pequeño muchacho tiene menos relaciones similares con su madre o sus s?urs ya que hay el tabú del inceste.

Los niños se inician los unos los otros a los misterios de la vida sexual y eso de una manera directa y práctica, y a partir de la edad más blanda. Es el grado solamente de su curiosidad, su madurez o su temperamento o sensualité que decide su mayor o menor propensión a las distracciones sexuales. El placer sexual o, por lo menos, sensuel, lo constituye, si no lo basa, al menos uno de los elementos de las distracciones infantiles. Se constatan en el juego niños, un sentido agudo del singular y del romántico. Los pequeños muchachos buscan animales, a insectos, de las flores raras que ofrecen a las pequeñas muchachas, imprimiendo así determinada estética a su sensualité precoz. Frecuentemente la pequeña República se divide en dos, los muchachos y las muchachas se separan para jugar cada uno por su parte.

 la vida amorosa de la adolescencia

hacia 12 a 14 años, un muchacho alcanza un vigor físico que acompaña la madurez sexual y su desarrollo mental es suficiente para que pueda tomar parte de una manera específica y parcelaria a las actividades económicas del mayores. Recibe entonces un estatuto particular y lleva la hoja púbica. La pequeña muchacha ya llevaba la falda en fibra, pretende en adelante volverla más en de más elegante y adornada. Una ruptura parcial de la familia se produce a esta fase. Hermanos y s?urs deben  separarse en virtud del tabú. Los muchachos deben dejar la casa de sus padres con el fin de no obstruirlos en su vida sexual, se incorporan a una casa de solteros o viudos. Las muchachas van también en una casa habitada por una persona viuda. Los adolescentes forman a otro pequeño grupo de muchachos y muchachas. Se divide al grupo en dos secciones que corresponden a los sexos. Bien que los unos aún más estén ligados a los otro en el punto de vista enamorado, es raro que un adolescente o un adolescente se muestra juntos en público o en pleno día. Los dos sexos se arreglan de los paseos por el campo y de las excursiones y al placer que retiran de sus informes recíprocos se añade el que obtienen nuevas experiencias y la elegancia del marco. Establecen también relaciones intersexuelles fuera de la comunidad de la que forman parte. Siempre que tiene lugar en una localidad está cerca una de estas fiestas ceremoniales que autorizan una determinada libertad de conducta y paso, joven gente o jóvenes muchachas allí se vuelven en banda (nunca joven gente y jóvenes muchachas al mismo tiempo, ya que estas ocasiones de divertirse no se ofrecen a la vez nunca para los dos sexos).

Los adolescentes se encuentran en su casa de soltero o arreglan una esquina en una casa-granero con una cama cómoda. Estos acuerdos son tanto a presente de más necesarios que las relaciones enamoradas, que habían estado hasta entonces que un juego, se convirtieron en una pasión. El amor se vuelve apasionado, manteniendo su libertad al mismo tiempo. Las relaciones nacieron juegos y de la intimidad infantil, se conocen íntimamente pero estos sentimientos se encienden ahora durante algunos entretenimientos bajo la acción enivr de la música, del claro de luna, de la alegría y las ropas de fiesta de todos los participantes. Así el joven hombre y la joven muchacha se encuentran transfigurado a los ojos el uno del otro. Con el tiempo y con la edad, sus intrigas duran más mucho tiempo y los vínculos que los vinculan los unos a los otros se hacen más sólidos y más permanentes. Se ve entonces nacer y desarrollarse una preferencia personal que hace poco a poco retroceder a los orígenes todos los demás asuntos enamorados. Esta preferencia puede tener su fuente o en una pasión sexual verdadera, o en una afinidad de caracteres. Consideraciones prácticas no tardan en intervenir y, en un momento dado, el hombre comienza a pensar a estabilizar por el matrimonio una de sus conexiones. En las condiciones normales, todo matrimonio va precedido de un período más o menos largo de vida sexual en común. Esto constituye una prueba de la profundidad de su compromiso y el grado de compatibilidad de sus caracteres. Este período de prueba permite a los futuros esposos y a la familia de la mujer hacer los preparativos materiales del matrimonio. Durante este período, ninguna obligación legal incumbe ni a un NI a la otra parte. El hombre y la mujer pueden unirse a discreción y separarse. Los socios no tienen aún renunciar completamente a su libertad personal. En algunas fiestas que favorecen la licencia, los novios se separan, cada uno haciendo al otro una infidelidad con un socio de paso y eso en toda discreción. Aparte de su cohabitación nocturna, uno y otro deben mostrarse juntos y siempre extender su conexión en público. Toda desviación de ésta debe ser decente, es decir, clandestina.

Esta preparación al matrimonio encuentra su apoyo sobre una institución muy importante: la casa de soltero a uso limitado. En cada una de estas casas, un número limitado pares, dos, tres o cuatro, puede residir durante un período más o menos largo en una comunidad casi marital. A la ocasión, estas casas pueden servir de refugio a pares más jóvenes que desean pasar una hora o dos en una intimidad enamorada. Los pares se comprometieron en un planteamiento íntimo, se sienten en el deber respetar los otros pares y no hay pues intercambios de socios. El otros va, los pares so'lo se encuentran para la noche, haciendo el amor discretamente sin tener cuidado con otros. El día cada uno está vacante a sus empleos en su casa. A las islas Trobriand, un hombre y una mujer a punto de casarse deben nunca tomar una comida en común. Eso froisserait seriamente la susceptibilidad de un indígena, así como su sentido de la propiedad. Echamos la culpa a una joven muchacha que comparte la cama de un hombre; el indígena dirige una culpa no más muy a la que comparte la comida de un hombre.

el matrimonio:

Renunciar a la libertad sexual tiene bien una contrapartida: un indígena de las islas Trobriand so'lo adquiere todos sus derechos en la vida social a ir del día en que se casa. Este de hecho, no existe, entre los hombres maduros, casada gente no, a la excepción del idiotas, inválidos incurables, viejos viudos y albinos. Es también verdadero de las mujeres. Una viuda que tarda en casarse de nuevo para aprovecharse de la libertad sexual concedida a la gente no casada, termina por atraer sobre ella la reprobación pública para falta de respeto hacia los usos de la tribu.

Para el hombre, el matrimonio tiene aún una otra razón muy importante: son las ventajas económicas que obtiene. El matrimonio implica un considerable tributo anual de productos alimenticios de primera necesidad que la familia de la mujer paga al marido. Esta obligación constituye quizá el factor más importante de todo el mecanismo social de los insulares del Trobriand.

La elección para casarse se limitó esencialmente: se elimina a las jóvenes muchachas que forman parte de su misma clase totémique para un joven hombre. A continuación la endogamia so'lo autoriza el matrimonio dentro de los límites de un determinado territorio político. Y en este territorio vienen a aún añadirse los límites del clan.

El consentimiento de la familia de la mujer se basa en el padre, los tíos y hermanos, debido al tabú del inc, no pueden ocuparse de los asuntos enamorados de la muchacha y es pues el padre que encuentra aquí un papel social preponderante, él actúa como el portavoz de la madre que es la única persona que debe conocerse asuntos enamorados y del matrimonio de su hija.

A partir de la mañana en que la joven muchacha permaneció ante su novio, es considerada como su esposa, a la condición, por supuesto, que los padres hayan dado su consentimiento. Sin éste, el acto so'lo constituye una simple tentativa de matrimonio. El hecho para la joven muchacha de permanecer con el joven hombre, de compartir con él una comida y de residir bajo su techo equivale a un matrimonio legal, con todas las obligaciones que implica. Esta simple declaración de matrimonio va seguida de un intercambio de regalos. Es la familia de la joven muchacha que inaugura el intercambio de regalos, significando así su consentimiento al matrimonio. El primer regalo es simple: alimentos cocinados en una cesta ofrecida por el padre de la muchacha a los padres joven del hombre.

Es solamente en la época de la próxima cosecha que los jóvenes esposos construirán su propia casa, hasta allí, ellos viven una luna de miel prolongada bajo el techo familiar. A continuación los esposos no deberán manifestar más en público impulsos enamorados. El matrimonio se basa en la compatibilidad a caracteres y a personalidades, más bien que sobre la compatibilidad sexual o la seducción erótica.

las formas usuales de la libertad sexual

Tras someter a algunas restricciones, cada uno goza de una gran libertad sexual y encuentra numerosas posibilidades de experiencias sexuales. Lejos de sufrir de la imposibilidad de satisfacer su instinto, el indígena dispone a este efecto de una extensa elección y múltiples ocasiones que no agotan todas las posibilidades de aventuras enamoradas. Hay dos categorías de ocasiones, las fomentadas y que favorecen los matrimonios, los otros que son derogaciones a la moral sexual corriente y que se realizan en el secreto ya que implican a menudo excesos orgiaques.

los juegos de la infancia y la adolescencia incluyen elementos eróticos que aumentan en la época de la plena luna. En la suave luz nocturna y la frescura que reconforta, toda la población invade el lugar central, los jóvenes animan los juegos, los más viejos son los espectadores. Estos juegos permiten contactos físicos, declaraciones verbales y la organización de cita. Después de farándulas en las cuales muchachos y muchachas se tienen por la mano, vienen las rondas vertiginosas marcadas de canciones que se vuelven rápidamente obscenas y son llenas de alusiones sexuales. Juegos de grupo se continúan y se basan en imitaciones de animales o utilización de objetos e incluyen canciones. Más importante, el juego favorito es el de la guerra. Se divide a los jugadores en dos campos iguales que mezclan hombres y a mujeres (respetando al mismo tiempo el tabú del inceste entre hermano y hermana). Cuando un campo toma la parte y llega a rechazar otro, los vencedores hacen sufrir brutalidades a los cautivos. Tomada por el juego sucede que los jugadores hacen a menudo sufrir a las casas vecinas, a los jóvenes árboles y a los objetos domésticos que se encuentran a proximidad, daños considerables. Si este juego permite la expresión de la fuerza bruta y la de la dirección, numerosos jugadores aprovechan en intenciones puramente eróticas y proximidades físicas permiten intimidades que no se obtienen diferentemente. Los vencedores lanzan gritos luego se lanzan el a supidos, se apoderan y acoplamientos tienen lugar bajo los ojos de todo el mundo. Tarde en la noche, se desarrolla el juego de cache-c, se dividen los sexos, hombres y mujeres ocultándose alternativamente. Este juego favorece los vuelven que no son más que preliminar para otros encuentros. Por eso se da por poco conveniente para una mujer casada de jugar a máscara - oculta.

Durante los días calientes de la temporada tranquila, joven gente y jóvenes muchachas se van sobre la gama, hacia las fracturas y los brazos de mar donde se suministran a juegos de baño. El juego que consiste en empujarse recíprocamente en el agua implica a menudo una lucha cuerpo a cuerpo, y los baños evidencian el cuerpo humano bajo una luz seductora y que estimula. Estos juegos son el punto de partida de intrigas enamoradas.

El período de la cosecha es un período de alegría y actividad social, de visitas constantes de comunidad a comunidad. Cada pueblo envía bandas de joven gente y jóvenes muchachas llevar subvenciones alimentarias.. Estas visitas favorecen la conclusión de intrigas entre personas de comunidades diferentes. Después de la puesta del sol, muchachos y muchachas se van a divertirse en otros pueblos y no vuelven de nuevo tarde que en la noche. Todas estas actividades se vuelven más intensos a medida que se acerca la plena luna.

La otra categoría de juegos se producen beneficio a fiestas que son ayudas de danzas, bordes, regalos hechos de cuellos de flores o conchas. Permiten a los participantes ponerse en valor para verse reconocidos de los méritos y un lugar en el aprecio de la gente. Es el jefe del pueblo que es responsable de estas fiestas. Hasta la llegada de los misioneros, existía una fiesta cuyo motivo principal consistía en caricias eróticas al cual se se suministraba en público, y eso sin ninguna retención. Cuando un muchacho y una joven muchacha se sienten muy atraídos el uno hacia otro, ésta es libre infligir a su enamorado de los dolores físicos considerables, rasguñándolo, afectándolo e incluso hiriéndolo con un instrumento agudo. El muchacho los acepta con buen humor, porque hay un testimonio de amor que él lleva su gustada y una prueba que tiene del temperamento. Salir de esta fiesta cubierto con muescas es una señal de virilidad y una prueba de éxito. La ambición de una mujer consiste en herir el más de hombres posible; la ambición de un hombre por recibir tanto de muescas que posible y por recoger su recompensa cada una de sus asaltadores. El acto sexual se realiza en público, sobre el lugar central; gente casada participaba en la orgía, el hombre y la mujer conduciéndose sin ninguna retención, incluso bajo los ojos el uno del otro, incluso bajo la mirada de los hermanos y hermanas hacia la cual se aplican el tabú del inceste.

El hábito admite dos clases de informes ocasionales: después del velatorio mortuorio que tiene lugar inmediatamente después de la muerte, la gente que ha venido de los pueblos vecinos vuelve a salir tarde en la noche pero es de uso que algunas muchachas permanecen para dormir con muchachos del pueblo donde se produjo la muerte. Sus amantes habituales no se oponen y no deben oponerse. En un tiempo alejado cuando el extranjero no suscitaba desconfianza y que se elegía aún más, se consideraba entonces como un deber para una joven muchacha del pueblo de pasar la noche con él. Hay que suponer que la hospitalidad, la curiosidad y el encanto de la novedad retiraban a este deber esto que podía tener de doloroso.

Otra tradición se refiere a expediciones llevadas solo o agrupa para entrevistar con socios en otro pueblo. Hechas de noche, deben conservar el secreto si no los jóvenes del pueblo se defienden contra los intrusos. Los muchachos pueden organizar estos transferidas muy como las muchachas pueden reunirse en grupo para ir en un pueblo vecino. A menudo las muchachas llevan estas expediciones en represalias contra un exceso de expediciones de muchachos que vienen de un otro pueblo, ellas se vengan así de su enamorados que visitan demasiado a menudo los pueblos circundantes. Si no es porque los hombres fueron desde hace tiempo en la pesca o en viajes de negocios y que decidieron confortarse a otra parte. Sucede también que jóvenes muchachas que hacen para ellas un bonito guardarropa deciden mostrarlo a un público más extenso que el de su pueblo, es entonces también una ocasión para recibir regalos en los otros pueblos. Estas expediciones femeninas se arreglan de antemano. Si los muchachos penetran de noche en el pueblo, las jóvenes muchachas se ocultan en final de tarde en los bosquecillos próxima al pueblo para maquillarse y arreglar sus aseos y los muchachos so'lo se acercan sobre las señales de las jóvenes muchachas una vez que estos últimos entonné la canción que indica que están listas. Muy rápidamente todo el pueblo es cara al grupo de las jóvenes muchachas excepto las muchachas originarias del pueblo que hacen ascos ante la intrusión de los rivales pero les está prohibido manifestar otras actitudes más agresivas. Con la noche, el encuentro comienza por el intercambio de regalos. El muchacho elegido ofrece a la muchacha un presente. Al aceptar el regalo la muchacha pone de manifiesto que acepta que el joven hombre se convierte en su amante para la noche. Los pares se retiran en la selva y en un claro, fuman, comen, cantan, cada par a parte. De tiempo a otro, se ven a un joven hombre y a una joven muchacha dejar el grande de la banda, sin que haya cuidado. No hay excesos orgiaque en estos encuentros pero es la ocasión para establecer intrigas enamoradas que podrán durar mucho tiempo. La vuelta de expedición para las jóvenes muchachas es muy delicada sucede que estén descubiertas a su llegada lo que da lugar a Reglamentos de cuentas. Se pega y a veces se viola los culpables se insulta, en público: muchachos tienen a la joven muchacha mientras que su "proprietario" legal, lo posee como castigo.

En el sur de la isla existe un hábito particular: las mujeres trabajan juntas en los campos y cuando ven a un hombre de otro pueblo, tienen el derecho a precipitarse sobre él para someterlo a violencias sexuales. En general, retiran sus faldas para correr muy desnudas sobre el hombre, lo dévêtir y llegar a hacerlo eyacular luego lo manchan en el punto de hacerlo vomitar. Le arrancan el cabello y se pega al hombre tanto que apenas puede ya levantarse e irse. Esta práctica so'lo corre durante el período de la escardadura a los campos. Tiene del ser muy raro y se habla más por curiosidad que como una práctica regular y frecuente pero permite disuadir los extranjeros venir y los hombres del pueblo lo aprecian ya que están tranquilos ante esta ausencia de rivales potenciales. Las otras regiones de la isla encuentran este hábito cruel y aprovechan para despreciar a la gente de los pueblos que las mantienen. Su interés económico es sin embargo evidente: estas mujeres en furia disuaden a todo extranjero ir en los campos o en su pueblo, esto que protege indudablemente las plantaciones cuando son las más vulnerables. Esto puede representar un caso donde la licencia sexual viene a ayudar a la puesta en seguridad de los bienes económicos más vitales... creando al mismo tiempo historias cuya gente se divierte... excepto la pobre víctima que habrá vivido una experiencia sexual de la que se acordará toda la vida (las mujeres en cuestión deberían también acordarse).

la moral

Los juegos eróticos organizados en períodos particulares son momentos de excepción: los contactos corporales hay permitidos son apreciados tanto más que estén prohibidos en las circunstancias ordinarias. Todos los enfoques eróticos preliminares deben realizarse al el amparo de la oscuridad. Mal las desviaciones sexuales muy se ven y están cubiertas con ridículo. Por toda su actitud respecto a los excesos sexuales, los Trobriandais muestran el valor que ligan a la retención y a la dignidad y hasta qué punto admiran el éxito, no en sí mismo o para lo que él representado para el hombre, pero porque el hombre que tiene del éxito en amor no tiene que recurrir a la agresión activa. La orden moral que pide no violar, solicitar o suministrarse a contactos se basa en la firme convicción que son allí métodos avergonzados, porque la dignidad verdadera consiste en ser deseada, a conquistar por el encanto, por la belleza, por la magia. Costumbres, moral y juicios estéticos se supeditan a la psicología de las gestiones enamoradas y de la conquista por la magia. Se constata por todas partes una desaprobación de la tensión directa, la rapacidad, la codicia y, sobre todo, la idea que es una deshonra que de ser en la necesidad, vivir una vida de privaciones y escasez. Al contrario, la abundancia y la riqueza, asociada a la generosidad, constituyen un título de gloria.

El acto sexual respeta una ética: la posición adoptada permite cada uno de los cónyuges una gran libertad de movimiento para participar activamente y a igualdad en el intercambio y en la unión. Los Trobriandais se han horrorizado de ver cómo los hombres blancos vautraient sobre el cuerpo de las mujeres y los aplastaban. Un hombre so'lo eyacula una vez que la mujer conoció un primer orgasmo y el acto se continúa después de hasta saciedad de los socios. La rapidez del acto sexual de los hombres blancos los hacen pasar para idiotas o gente sin educación, toma a las mujeres blancas en piedad, se los compadece de no poder conocer los placeres que conocen bien muy las mujeres trobriandaises.

Lo que retenemos:

 

Vamos a utilizar estos elementos en las etapas siguientes del esquema de toma de decisión para colocar alternativas y medir los riesgos de estas propuestas

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        debate sober la vida sexual del salvajes  

un mundo sin padre ni marido, el pueblo Moso al suroeste de China

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