"la tarifa o la muerte"

"vivir libre trabajando o morir combatiendo"

Caso práctico:

hacia 1825, un industrial proprietario de un hilado posee oficios que deben hilarse del modelo A que fabrican 100 alfileres a la hora. Admiten, se paga al asalariado que se ocupa de esta máquina 10 F de la hora, lo que representa 10 céntimos por alfiler.

Dos años más tarde, la evolución tecnológica comercializa oficios a hilar que producen 200 alfileres a la hora. Las ganancias de productividad del capital técnico son importantes y los industriales que no possèderont estos nuevos oficios serán pegados inevitablemente por los que los utilizarán. El industrial, para desarrollarse, debe pues ser entre los primeros en poder comprar estas nuevas máquinas si él mismo no es capaz de fabricar de las máquinas innovadoras. Para conservar esta capacidad para invertir y seguir el progreso tecnológico, va a imponer el siguiente cálculo:

La máquina va a producir 200 alfileres pero el asalariado no tiene nada que ver en este progreso tecnológico, a siguen pagar le va 10 F de la hora pero nada podrá impedirle calcular su nueva tarifa a las partes: éste será dividido aquí por dos, pasará a 5 céntimos por alfileres. Esta nueva tarifa se apreciará injustamente respecto a las manipulaciones que van duplicarse tanto y a cansar con el asalariado.  Los trabajadores de seda van a rebelarse lanzando este lema que se reanudará a lo largo del Siglo XIX siglo: "la tarifa o la muerte". "vivir libre trabajando o morir combatiendo"

Historia

Los trabajadores de seda son artesanos de la seda que tienen una gran calificación profesional y cuyo oficio se reconoce por la aristocracia que lleva los resultados de sus trabajos. Arruinados por los nuevos talleres industriales instalados en el suburbio de Lyon que producen más y a menor coste y la crisis económica de 1830, estos artesanos no tienen ya como elección que de contratarse como obrero en estas nuevas fábricas o permanecer en ellos a trabajar 18 horas al día. Volver asalariado y ya no ser su propio dueño pasaría aún si se asociaran al desarrollo de sus fábricas pero la aplicación de estas normas del cálculo del salario a la parte o la tarifa por hora va a hacerles incluir la naturaleza exacta de las normas de este nuevo sistema industrial. Suficientemente informados en cálculo de gestión, van rechazar este sistema y a rebelarse como eso pasaba algunas décadas antes bajo la Revolución.  La tarifa si no es mejor preferir morir que de aceptar esta expoliación del trabajo: la pretensión no podía ser más legítima, justificada que era por el aumento de los ritmos. La monarquía va a reprimir cruelmente esta rebelión. Los hermanos de Luis XVI y los nobles tienen allí una ocasión de tomar su venganza. Van a aplicar el derecho de propiedad individual de 1789 y en eso van a respetar este derecho fundamental obtenido por el pueblo francés pero este derecho va a servir ahora para fundar su monopolio sobre la propiedad de los medios de producción y los provechos sacados de las ganancias de productividad. Un ejército real de 26.000 hombres pondrá fin a la primera rebelión de 1831. en 1834, entonces de la segunda rebelión, el ejército deberá extraer al cañón para reducir a los insurrectos.

 El capitalismo vendrá a sistematizar este método de cálculo: la fijación del salario debe depender libre del mercado con el fin de respetar el derecho de propiedad individual de los empresarios. Mientras que el éxodo rural se instala en favor de las fábricas y ciudades, los que rechazan la disminución de la tarifa deben irse y dejar coloca a los campesinos que se presentan a las puertas de las fábricas y quienes bien se verán obligados a aceptar la nueva tarifa, sobre todo si no conocen nada del mundo de la fábrica.

La prueba de fuerza de 1831 llevada por los industriales so'lo sale bien por el miedo de la Monarquía de revisar las rebeliones populares instauradas una nueva República capaz de proteger la propiedad del trabajo de los ciudadanos y de restablecer una propiedad colectiva organizada por la comunidad de los obreros. El ejército se convirtió en así, mejor que la religión católica, el verdadero partidario del sistema poder. Al preferir basarse en los soldados más bien que sobre los asalariados, el poder se comprometió también en una vía criminal que iba a permitirle sacrificar cada vez más soldados para consolidar su sistema.  La revolución de 1848 instaurará los Talleres Nacionales, verdadera vuelta a una propiedad colectiva para los obreros pero las leyes económicas y la competencia del sistema capitalista, la falta de espíritu de empresa entre la población desde la salida de los protestantes, no permitirán a esta revolución conseguir un verdadero progreso. Más que de ver la vuelta de la Monarquía, el pueblo y el ejército preferirán la vuelta a un poder napoléonien. La República burguesa de 1871 proseguirá esta vía y sin escrúpulo destrozará el Municipio de París y todo debate sobre su sistema de poder al servicio de los capitalistas. El paroxismo de este sistema se alcanzó en los años 1916-1917 con la masacre de centenares de millares de soldados en algunas semanas entonces de la guerra de las trincheras durante la Primera Guerra Mundial. No son el romántico, escritores, pintores y músicos, que, al celebrar el tiempo de las catedrales y los caballeros, al pueblo céltico, egipcio y otro, pudieron reintroducir redes de resistencia y solidaridad protegidas por nuevos caballeros en armas.

Las ganancias así logradas en favor de los proprietarios de los medios de producción sirven a poder siempre comprar las máquinas más modernas, las más productivas. Hay que reconocer que desde 1831, Francia supo convertirse en el país industrializado para el cual las ganancias de productividad esencialmente se deben al capital técnico, el país donde la automatización a verano más extensa mientras que la formación de los personal permaneció muy de este lado las necesidades causadas por esta evolución tecnológica. El predominio de la imagen del ingeniero en las imágenes populares fue el vector bien de esta cultura elitista que puso la tecnología al servicio de los capitalistas. Y la tecnología, más seguramente aún que el racionalismo científico un tanto ahumado, obstruyó aún más la espiritualidad fuente de la alternativa organizada en red. Vendrá a continuación el tiempo de las catástrofes tecnológicas: industriales, nuclear, las mareas negras. Los ciudadanos como los dirigentes de estas industrias deberán reconocer su estupefacción y su pavor que deberá de las consecuencias que su espíritu científico no había podido imaginar. La amenaza terrorista, al apoderarse de las tecnologías para destruir los centros de la sociedad industrial y financiera, acabará este cuestionamiento del sistema de economía liberal. Un otro método de propiedad de estas riquezas y estos medios de producción debe restaurarse. Esta evolución pasa por una actualización y de la propiedad individual y la propiedad colectiva, la de los Estados como la de las comunidades.

Historia de la rebelión de los trabajadores de seda en Lyon: 

El 22 de noviembre de 1831, en Lyon. Los obreros toman posesión del cuartel del Buen Pasteur, pillan las armerías. Se atacan e incendiar varios cuerpos de guardia del ejército o el guardia nacional. Los obreros se vuelven a amo de la ciudad, que es evacuada por las autoridades. La batalla es dura. Alrededor de 600 víctimas incluidos alrededor de 100 muertes y 263 heridos de la parte del militar, y 69 muertes y 140 heridos de la parte del civil.

El 23 de noviembre de 1831, en Lyon. Los obreros ocupan el Hotel de Ciudad. Una tentativa de Gobierno insurreccional se realiza. Pero, o por falta de proyecto político, o por el truco de las autoridades, estos últimos reanudarán el control de la ciudad a partir del 2 de diciembre de 1831. Un ejército de 26.000 hombres, 150 cañones encargado por los hijos de rey y del mariscal Soult, mate la rebelión. Hay 600 muertes y se expulsa a 10.000 personas de la ciudad. 

El 9 de abril de 1834, en Lyon, principio de la segunda insurrección de los Trabajadores de seda. Después del fracaso de las huelgas de febrero luego el voto de la ley contra las asociaciones obreras, el juicio de los líderes de febrero, este 9 de abril, pone el fuego al polvo. El ejército ocupa la ciudad y los puentes, pero ya los primeros tiroteos estallan con la tropa, que extrae contra la muchedumbre desarmada. Inmediatamente, las calles se cubren con barricadas. Los obreros organizados toman de asalto el cuartel de bien-Pasteur, y se levantan barricadas en los barrios haciendo verdaderos atrincheramientos, como a la Cruz Bermejuela. Es el principio de la "Sangrienta semana".

El 10 de abril de 1834, de nuevos tiroteos tienen lugar con la tropa. Los insurrectos se apoderan del telegrama, del barrio del Guillotière, luego de Villeurbanne dónde se toman los cuarteles. La bandera negra flota sobre Fourvière, St Mizier y Antiquaille.

El 11 de abril de 1834. Los combates se continúan. El barrio de la Cruz Bermejuela es bombardeado por la tropa que recibió refuerzos, destroza de todos los habitantes del edificio de la rue Transnonain.
Tentativas de insurrección a San Etienne y en Viena.

El 12 de abril de 1834,  la tropa ataca y toma el barrio levantado del Guillotière, después de haber destruido numerosas casas con la artillería

El 14 de abril de 1834, el ejército reconquista progresivamente la ciudad y ataque por tercera vez el barrio de la Cruz Bermejuela, destrozando a numerosos obreros.

El 15 de abril de 1834, en Lyon. Final de la "Sangrienta semana". La segunda gran insurrección de los Trabajadores de seda se somete en la sangre. Más de 600 de víctimas son de nuevo a deplorar. 10.000 se juzgarán en un "pleito monstruo" enParís en abril de 1835, y se condenarán insurrectos hechos prisioneros a la deportación o a pesadas penas de prisión.

Documento

Las huelgas en el valle del Escarabajo 1870 - 1914

El valle del Escarabajo es un valle de Alsacia situado entre Estrasburgo y San Die, cabeza de partido de distrito: Molsheim

(en este sitio web, se les presentan algunas fotografías de este valle en la animación: "el país prohibido" por las hadas a los hombres)

fuente del documento : Temporada de Alsacia, revisada publicada por las Últimas Noticias de Alsacia, edición de la Nube-Azul.

... Una investigación de la Presidencia BajoAlsacia, efectuada en 1887, se refiere al tiempo de trabajo y da cifras variables por empresa, que se sitúan entre 14 horas y 12h30 al día. Esta última cifra es la más extendida. El horario de trabajo común a la mayoría de las empresas es el aplicado a la Fábrica Scheidecker de Labroque: 5 horas a 8 heures30, 9 horas a las 13, 14 horas a las 19.

Las huelgas en Scheidecker-de Helada a Schirmeck y Labroque de 1886 van  a desencadenarse con respecto a la introducción de un nuevo baremo de salario a las partes que reduce el tipo. Da prueba de la voluntad del patronato de recuperar a su beneficio las ganancias de productividad implicadas por la introducción de máquinas más modernas y más rápidas. Eso se choca naturalmente con la denegación de los obreros. Además la huelga se sitúa a la salida incluso del proceso de modernización, que, y eso es típico de la rama textil, se hace progresivamente, taller por taller, máquina por máquina, sin cierre de empresa, para seguir realizando los pedidos, pero sin indemnización ninguna para los obreros cuyos oficios se deciden por los trabajos...

François INGERSHEIM

Documento

El Reglamento de una fábrica de Tourcoing en 1880

1 Piedad, limpieza, y puntualidad hacen la fuerza de un buen asunto. 8 Está estrictamente prohibido hablar durante las horas de oficina.
2 Nuestra empresa que reducirá considerablemente los horarios de trabajo, los empleados de oficina no tendrán ya que estar presentes que de 7 horas de la mañana a 6 horas de la noche, y esto, los días de semanas solamente. 9 La sed de tabaco, vino o alcohol es una debilidad humana, y como tal está prohibida a todos los miembros del personal.
3 Se dirán algunos rezos cada mañana en la gran oficina. Los empleados habrá obligatoriamente presentes. 10 Ahora que las horas de oficina se redujeron vigorosamente, la toma de comida se autoriza aún entre 11h30 y mediodía, pero, nunca el trabajo no deberá cesar durante este tiempo.
4 La confección debe ser del tipo más sobrio. Los empleados de oficina no se dejarán ir a las imaginaciones de las prendas de vestir de colores vivos, no llevarán partes bajas tampoco, a menos que éstos estén reparados convenientemente. 11 Los empleados de oficina proporcionarán su propia pluma, un nuevo tamaño-pluma está disponible sobre demanda en el Sr. Director.
5 En las oficinas, no se llevarán ni abrigo, ni abrigo. No obstante, cuando el tiempo sea especialmente riguroso, las bufandas, bufanda y se autorizarán casquillos. 12 Un mayor, designado por el Sr. Director, será responsable de la limpieza y la limpieza de la gran sala, así como de la oficina directorial. Los jóvenes y los jóvenes se presentarán al Sr. Director 40 minutos antes de los rezos, y permanecerán después de la hora del cierre para proceder a la limpieza. Cepillos balaje la Dirección proporcionará arpilleras y jabones.
6 Nuestra empresa pone una estufa a disposición de los empleados de oficina. El carbón y la madera deberán encerrarse en el maletero a este efecto. A fin que puedan calentarse, se recomienda a cada miembro del personal aportar cada día, 4 libros de carbón durante la temporada fría. 13 Aumentados últimamente, los nuevos salarios semanales serán en adelante los siguientes:

cadetes hasta 11 años:                     0 F 50

jóvenes hasta 14 años:                     1 F 45

jóvenes:                                         3 F 25

empleados:                                      7 F 50

seniores (después de 15 años de casa):   14 F 50

Los proprietarios reconocen y aceptan la generosidad de las nuevas leyes del trabajo, pero esperan del personal un aumento considerable del rendimiento en compensación de estas condiciones utópicas.

La Dirección.

7 A ningún empleado de oficina no se autorizará a dejar la parte sin el permiso del Sr. Director. Las llamadas de la naturaleza están sin embargo permitidas y, para ceder, los miembros del personal podrán utilizar el jardín debajo de la segunda rejilla. Bien oído, este espacio deberá tenerse en un orden perfecto.

La Historia de las riquezas y de su propiedad

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