La propiedad común inmobiliaria y los proyectos de espacio de vida

   

página entera

La propiedad individual es el gran acervo de la revolución de 1789. La Declaración de los derechos humanos precisa que es un derecho inviolable y consagrado. Se refiere obviamente prioritariamente a los bienes inmuebles. Esta evolución dividió por el juego de las herencias los grandes ámbitos propiedades de la antigua nobleza y también los vestigios de la propiedad común administrada por las órdenes monásticas y caballeros que se vendió como bienes nacionales a proprietarios privados. En la Francia rural republicana cada familia, cada niño se sentía en el deber tener una casa y algunos campos o pastos. Esta evolución dista mucho de acabarse y el acceso a la propiedad inmobiliaria sigue siendo difícil para las rentas más modestas. Pero ser un pequeño proprietario heredero de estos pedazos de tierra difundidos en el límite de un municipio a la voluntad de los matrimonios, de los intercambios de terreno y sobre todo de la división del patrimonio en la muerte de los padres, no es inevitablemente una ganga ni para el pequeño proprietario ni para la colectividad: el caso siguiente puede ilustrar las injusticias y el bloqueo de las iniciativas ciudadanas desde generaciones. Veremos a continuación las utilizaciones de esta propiedad común inmobiliaria que se hicieron anteriormente para terminar sobre las soluciones actuales que aportará una vez entrega en la práctica.

 

Un ejemplo de situación actual:

 En una esquina mucho tiempo perdida de montaña, un muy pequeño latifundista había heredado de sus grandes padres un campo próximo al pueblo. Este campo es muy largo pero muy estrecho, es un tablero como la gente llama estos terrenos. Los unos junto a los otros, servía para el cultivo de las patatas o de verduras y se guardaban detrás de las casas, rodeando el pueblo como una corona de campos longilignes. La disposición de estos “tableros” correspondían a la utilización del arado extraído por bueyes o un caballo. La longitud del campo era práctica ya que eso limitaba la revocación del arado. Los habitantes se hacía todos los días después de su día de trabajo y era su gran jardín. El sitio limitaba las distancias que deben irse y la proximidad de las casas debía descartar los animales salvajes: conejos salvajes, corzos o incluso ciervas y ciervos y sobre todo jabalíes. Una segunda corona de terrenos presentaba las huertas: los terrenos son más amplios de tal modo que los árboles frutales puedan crecer y los frutos no caer inmediatamente del vecino. Más allá y hasta el bosque se extienden los prados y pastos bien mayores para acoger numerosos animales y a manadas. 

Una vez estos cultivos abandonados, todos estos campos se convirtieron en eriales. Cuando hogares quisieron construir al pueblo, los terrenos más adaptados fueron los prados delante del bosque. Las primeras construcciones se hicieron sobre bonitas cuestas soleadas y a la vista agradable. La conexión a la red de agua y electricidad del pueblo en primer lugar fue pagada por el ayuntamiento puesto que son niños de concejales que se instalaron así sobre terrenos que vienen de sus familias. Una vez este instalado desarrollo, otras construcciones se sentaron. Después de la construcción sobre el cerca, fue la vuelta de las huertas: su anchura permite la construcción de una casa más pequeña pero es mejor construir dos casas una detrás del otro, lo que plantea problemas de proximidad y cohabitación con los vecinos. Por fin, una vez todos estos construidos terrenos, permanecen los tableros, los antiguos campos que son ahora eriales casi en medio del nuevo pueblo. La adaptación del límite por las generaciones anteriores correspondió a una lógica evidente. Las nuevas construcciones corresponden a ninguna lógica de adaptación del territorio: es un mitage del espacio rural guiado por la disponibilidad de los terrenos y su carácter práctico para construir un edificio. El conjunto corresponde hoy a casas colocadas de todos modos, a menudo las unas sobre otros con estrechas vías de acceso muy que no pueden dejar pasar coches de bomberos incluso ambulancias ya que el espacio para actuar falta: hay exactamente el lugar para un pequeño coche de circular hasta su garaje o su aparcamiento privado. Cuando el verano, cada uno quiere instalarse fuera de la casa, los desordenes de vecindad son recurrentes y el ruido se vuelve permanente menos a ya de no obstruirse y hacer como si los vecinos no existían, todo ello en una cultura al valor individualista que se ha convertido en loco: uno llama por teléfono sobre su terraza, otro reúne a sus amigos en torno a una barbacoa, los niños chamaillent alrededor del columpio o la piscina inflable, los perros se pelean detrás los cierres, el otro crecimiento a fondo la música o la televisión, otro repara el motor de su coche… De ahí ventas y reventas frecuentes de estas casas con la esperanza de encontrar mejor a otra parte con el dinero de la venta de esta propiedad no aunque prevista.

  Este desarrollo del pueblo es un fracaso hoy más que un éxito, sobre todo que las casas el lo más mal posible colocadas encuentran a poco aficionado si no a familias modestas que no tienen un presupuesto para comprar mejor: un fenómeno de pérdida de valor se establece ya que estos proprietarios pueden apenas reembolsar el empréstito inmobiliario y no tienen dinero para mantener su casa. Al cabo de 10 años, estas casas toman lamentable paso mientras que otros muy mantienen bien pero pueden sufrir una determinada exoneración a causa de una vecindad poco que compromete. Lo que no hace más que aumentar a medio términos los problemas de vecindad en estos conjuntos inmobiliarios heteróclitos. Por último, los hogares más ricos trasladan para barrios más residenciales y tranquilos y el antiguo pueblo se encuentran con barrios a los comportamientos similares a los de los suburbios más agitados: el problema de los suburbios se desplazó a la campaña y los antiguos habitantes del pueblo comienzan a votar en masa por los partidos extremistas de derecha con el fin de reclamar más seguridad, o incluso las salidas de los “extranjeros” que no se integran en el antiguo pueblo. El horror alcanza su cima cuando bajo el porche de la iglesia, grupos se forman la noche y que durante la noche de los tráficos de drogas se desarrollan con numerosos coches que van y vienen, todo ello en un ruido que representa una verdadera provocación para los habitantes que quieren dormir. Este fenómeno de sobra se extendió desde hace veinte años en zonas de vivienda distante de 30 a 60 kms de una ciudad, los nuevos venidos siguiendo trabajando en ciudad mientras que sus niños están a menudo al desempleo y arrastran al pueblo, situación incomprensible para los campesinos acostumbrados a ocupar sus niños en los campos, las huertas si no a hacer madera en el bosque para calentarse el invierno.

Tomada individualmente, un tablero no tiene ningún valor de mercado ya que ninguna casa puede construirse arriba. La única solución para construir consiste en comprar varios campos pero entonces detrás de la casa, a hay un terreno muy largo y estrecho que no servirá a mucho, es necesario vender este terreno para que otro hogar construya también una casa pero hay el problema del camino de acceso y el desarrollo de esta parte del terreno. Resumidamente, correspondimos al caso de las huertas. Eso sigue siendo muy complicado y no práctico muy. La mejor solución consiste en comprar todos los terrenos entre dos carreteras, o más de una hectárea a la docena de proprietarios y de construir arriba todo un conjunto inmobiliario o varias residencias pero solamente un promotor puede comprometerse en tal proyecto.

  Aún es necesario que este promotor llega a contactar todos los proprietarios y a decidirlos a vender. Los terrenos que se heredan o transmitidos por un valor poco importante y los proprietarios que no saben cómo deshacerse de estos terrenos, el promotor puede ser intentado proponer un precio escaso, de sobra inferior al precio de los terrenos constructibles en la región. Si cada proprietario permanece aislado y quiere separarse a este precio allí de un terreno inútil en su patrimonio, los primeros vendedores condenan realmente otros a liquidar también sus terrenos sobre todo si el promotor ya posee los terrenos vecinos, lo que entonces vuelve el vuestro invendible a alguien de otro. La segunda posibilidad consiste para los proprietarios en asociarse para vender en bloque su terreno. Pueden al menos esperar obtener el precio medio de los terrenos que deben construirse que existe en su región. Tendrán entonces que regular la cuestión del impuesto sobre las plusvalías. Al cabo de quince años, se exime al proprietario de pagar esta imposición. Durante los 5 primeros años que siguen la entrada en posesión del bien, el proprietario que lo vende realizando una plusvalía debe pagar un impuesto que asciende al 26% de la plusvalía calculada retirando del precio de venta el valor de adquisición del bien. Al cabo de diez años, el porcentaje de imposición es aún del 13%. Antes de la reforma de 2004, era necesario esperar 22 años para ya no tener que pagar este impuesto.

  La mayoría de los proprietarios de terrenos bien dispuestos venden sin demasiada plusvalía pero pagaron derecho de sucesión sobre estos terrenos en las herencias en que consideraban al valor venal sus terrenos. El pequeño proprietario que hereda “de un tablero” que no vale ya nada puesto que no se la cultiva ya y que vende en grupo al precio medio del terreno practicado en la región va a realizar una fuerte plusvalía sobre superficies de sobra inferiores a 10 áreas y el importe del impuesto va a ser desproporcionado para este modesto precio de venta. En la división, estos terrenos se consideraron por su valor individual real: es decir, por el valor más escaso y más simbólico. Para un terreno de 6 a 7 áreas, el impuesto sobre la plusvalía al cabo de 10 años de posesión y al porcentaje del 13% para un asalariado al SMIC puede representar 4 a 6 meses de salario neto mientras que la venta de este terreno representa una única ocasión para mejorar la situación de este hogar. La situación se complica aún si entre los proprietarios, algunos tienen más de quince años de posesión mientras que otros acaban exactamente de heredar del terreno en la muerte de un padre. Los primeros al vender obligan de hecho los otros que debe pagarse esta imposición mientras que habrían podido también esperar hasta ya no someterse a esta imposición. Pero esperar que todos los proprietarios tengan 15 años de antigüedad son ilusorios: las muertes que vienen todo chambouler inevitablemente. Desigualdades de situación pueden entonces hacer fallar la venta en grupo de los terrenos, dejando cada uno una vez más ante la perspectiva de deber liquidar su terreno pero sin pagar demasiado impuesto.

  La situación se complica aún de una muesca cuando el promotor y su notario hacen firmar compromisos de venta sin observar esta cuestión del impuesto sobre las plusvalías y que a continuación el notario aplica pura y simplemente las normas fiscales para los vendedores que no tienen los quince años de título de propiedad. Uno de los vendedores puede indignarse de tener solo de pagar este impuesto y de negarse a firmar la escritura de venta si otros no vienen a participar también en el pago de su imposición. No hay ninguna razón para que “se sacrifique” sobre el altar fiscal para permitir la venta de los otros proprietarios. La solución se conoce de los notarios y pusieron para la mayoría un uso en vigor: a partir del compromiso de venta, el notario envía la hoja de cálculo del impuesto sobre la plusvalía de tal modo que vendedor y promotor o comprador norma esta cuestión. En principio el promotor asume total o parcialmente de este impuesto y refleja este coste en sus gastos de adquisición de los terrenos que rentabilizará en el momento oportuno en la venta del edificio que habrá construido.  Pero si el promotor no mantiene su promesa y no asume ya una parte de este impuesto, el vendedor puede generar la responsabilidad contractual del promotor para incumplimiento del contrato. Puede también pedir la anulación del contrato para defecto del consentimiento: las maniobras del promotor son constitutivas de un dolo, de un error causado. Si la anulación del contrato de venta es pronunciada algunos años más tarde, el promotor en teoría debe demolir la parte del edificio construida sobre este terreno. Está claro que las puertas se abren para conflictos muy duros y duraderos en el tiempo. Si todos tienen palabra y asumen sus responsabilidades para terminar con esta clase de situaciones complicadas, finalmente, estos terrenos en erial en el pueblo que se extendió, se volverán ellos también un conjunto de casas integrados en el paisaje y quizá aún mejor integrado que de las casas individuales construidas de todos modos en función de los límites de los terrenos disponibles. 

Está claro que si los proprietarios se desinteresan de estos terrenos y no quieren hacer el esfuerzo de vender juntos, que si el promotor se niega a asumir estos impuestos sobre la plusvalía, estos terrenos en erial pueden seguir siendo abandonados para años y años. A menos que un alcalde decide una expropiación o de la realización de una parcelación ayudando a estos pequeños proprietarios a volver constructibles sus terrenos, el alcalde haciendo entonces el trabajo de un promotor inmobiliario. En cualquier caso, el ayuntamiento tiene interés en seguir esta operación inmobiliaria de cerca: el nuevo conjunto residencial construido por el promotor va a tener un impacto significativo en el municipio: entre 30 y 50 hogares van a venir a de un único golpe instalarse y si todos tienen niños, va a tratarse de asegurar en la escuela primaria así como en la alimentación de agua potable. Si el promotor para reducir su inversión opta por alojamientos sociales ayudados y construye más de 80 a 100 apartamentos para hogares que se benefician de la ayuda social y que la prefectura utiliza esta operación inmobiliaria para trasladar hogares que vienen de barrios urbanos sensibles, las consecuencias sobre la vida del municipio tomarán inmediatamente un cualquier otro cariz. Un ejemplo de este último caso se encuentra en la tecnópolis de Sophia-Antipolis y el conjunto inmobiliario de Garbejaïre: previsto para los ingenieros y técnicos que trabajaban sobre Sophia-Antipolis, los alcaldes al limitar sus inversiones y hacer subvencionar las construcciones con las ayudas sociales favorecieron la adaptación de familias de los barrios muy conocidos difíciles del Ariane o cansancio planeó en Niza. Los parados de este barrio que podían volverse al ANPE de su barrio en Niza se encontraron en el centro de una tecnópolis sin medio colectivo de transporte para buscar trabajo mientras que los ingenieros y técnicos se encontraron en apartamentos cuyos vecinos elevaban a gallinas y a conejos en su cuarto de baño y los hacían del ruido todas las noches. Fue necesario construir nuevos conjuntos inmobiliarios para permitir la separación de estas dos poblaciones una de las cuales no tenían su lugar sobre el lugar del polo tecnológico pero se habían encontrado allí tras maniobras políticas de las desplazada (no haremos más que mencionar el traslado del grupo de harkis que vivirá a la entrada del parque por el Bouillides cuyo campamento miséreux podía cada mañana y noche interrogar a todos estos asalariados calificados sobre el pasar a ser de una sociedad, a menos que este campamento se volvió una provocación insoportable para la población de origen argelina desplazada desde Niza sobre el parque.)

  A través de este caso real de nuestro pequeño pueblo de montaña, se encuentra concentrada toda la complejidad actual de la gestión de la propiedad de propiedad de la tierra reducida a pequeñas parcelas cuyo uso se perdió en la evolución de nuestra sociedad. Las grandes propiedades no se parcelan a este signo: son valores refugios que se compran y revenden incluso rápidamente si la plusvalía es cómoda, dado que se reflejó el importe del impuesto en este elevado precio de venta. Para pequeños proprietarios que los pasaron a ser por herencia, no es lo mismo: la venta de un terreno que sirve para pagar la casa principal o para efectuar trabajos en ésta. Para no perder una parte de este capital al pagar un impuesto, la norma absoluta consiste no vender más que hasta después un plazo 15 años y si es posible con los proprietarios de los terrenos vecinos. En cuanto un proprietario juega su tarjeta personal vendiendo por ejemplo su terreno a bordo del camino sin asociarse con los que poseen los terrenos detrás de el suyo y que no tienen acceso al camino excepto un derecho de paso, obliga de hecho a estos proprietarios a vender a barato precio sus terrenos a este comprador menos a de negarse a vender solamente para el embêter. Estas situaciones muestran bien qué esfuerzo de solidaridad es necesario para hacer abstracción de las normas fiscales y herencias sucesivas. A falta, contenciosos pueden dividir a familias entre ellas para varias generaciones ya que basta de una mala voluntad para impedir una ordenación conveniente del territorio de un municipio, sobre todo los bienes permanecen en indivisión para escaparse a la imposición. Los alcaldes no tienen los poderes para forzar a un ciudadano a vender y no hay ninguna ley que les permite tener en cuenta estos proyectos inmobiliarios de iniciativas privadas: asisten impotentes a estas peleas de vecindad y no pueden sino asignar licencias de obras al los más afortunados que consiguieron comprar un terreno alrededor constructible y qué más da su localización en el límite.

  Constatamos pues que esta medida fiscal no está ya en fase con nuestros métodos de vida. Ayer, el patrimonio inmobiliario se transmitía de generación en generación y un ciclo de 20 ó 25 años estaba en el orden de las cosas. Vender antes consistía completamente en realizar una operación de venta si no al cabo de 25 años, cuando los padres morían, los niños no tenían que pagar impuesto. Los padres después de la edad de 50 años podían transmitir bienes inmuebles a sus niños de 25 años sin tener que pagar este impuesto sobre la plusvalía y así sucesivamente. Hoy la prolongación de la duración de vida hace que los padres mueren más hacia 80 años y mientras que sus niños tienen 60 años. Si estos últimos quieren vender los bienes inmuebles recibidos en herencia sin pagar impuesto, deberán esperar 75 años o entonces se transmitirá directamente la herencia a los nietos que de 35 años a 50 años podrán aún más esperar antes de vender… y poder invertir en su residencia principal. El ideal es un par cuyo hombre es bien más viejo que la mujer (entre 10 y 15 años): en la muerte del hombre, la herencia tiene lugar y si la mujer muere 15 años más tarde, en ese momento no se someterá la venta de los bienes ya al impuesto ya que los herederos tendrán más de 15 años de posesión que el bien o permanecido o no en indivisión. Lo mismo transmitir el bien a los nietos saltando así una generación que acepta no aprovecharse del patrimonio legado por sus padres.

  Esta medida fiscal es especialmente injusta hacia los pequeños proprietarios que se agrupan para vender juntas sus terrenos: esta asociación que les permite vender al precio medio terrenos de la región los expone a una plusvalía muy importante y excesiva con relación a la superficie muy pequeña de sus terrenos. Aplicar estrictamente las normas fiscales en ese caso causa la negativa a vender antes del final del período de imposición, si no vendedor y comprador se comprometen en un contrato complicado que los obliga a un muy alto nivel de confianza recíproco para eliminar lo más posible las consecuencias negativas de la aplicación estricta de la ley. Visto el contexto histórico de las sucesiones familiares, será necesario además superar las peleas creadas por los padres y que pueden para remontarse más a de un siglo. La tarea es a veces insuperable y los terrenos permanecen en erial mientras que ha una verdadera oportunidad para arreglar convenientemente el pueblo.

  El otro aspecto que lo interesa se refiere aún más a las consecuencias de esta complejidad jurídica en la ordenación del territorio. Tenemos aquí una de las causas del mitage del espacio de propiedad de la tierra y la explicación debido a que cada uno construya allí donde puede encontrar un terreno a comprar, generalmente sin ninguna lógica en la ordenación del territorio. Cuando los alcaldes no quieren negarse licencias de obras que para hogares que se instalan en zonas a la divergencia del centro del municipio, las construcciones invaden el límite. Las carreteras no se arreglan como las vías públicas ya que es demasiado costoso para los particulares y los vehículos de bomberos no pueden por ejemplo circular como en todas las otras partes. Las conexiones de las aguas sucios se limitan a pozos negros o se pasan en la zanja a bordo de la carretera empestant el barrio principalmente en cuanto haga calor, etc… hasta el momento en que hay suficientemente casas para que el municipio haga los trabajos de equipamientos necesarios. Las parcelas de terrenos no se reinstalan para permitir construcciones al buen lugar y si cada uno construye en límite de terreno para conservar un lugar de aparcamiento o jardín o simplemente acceder a la parte de su casa, otros problemas de vecindad se crean, hasta que un hogar tenga marre y venda su casa que no se paga o peor, se divorcia para vender de todos modos su propiedad. Todo esto se explica por supuesto por el derecho de propiedad individual: cada uno es libre utilizar según su voluntad puesto que paga sus impuestos y que apenas puede escaparse al impuesto si necesita dinero rápidamente.

  Para simplificar el acceso a parcelas constructibles, la solución consiste en construir a lo largo de las carreteras, preferiblemente la carretera principal y entonces el pueblo se transforma rápidamente en pueblo calle sobre 3 a 4 o incluso 8 kms como en algunas regiones. Cuando un alcalde decide poner el panel que limita la velocidad a 50 km/h o incluso a 30 km/h incluso en línea recta, la gendarmería se frota las manos y el cajón caja funciona a maravilla para pinchar de multas los automovilistas y retirarles puntos sobre su permiso de conducir. Así mismo la ordenación anárquica del territorio toma distintas formas: un restaurante que adquirió un renombre regional no puede adquirir un final del campo del campesino vecino para transformarlo en aparcamiento para sus clientes si este proprietario se niega a vender y se ingenia a depositar mucho abono sobre el límite del terreno que linda el restaurante. Los coches de los clientes se aparcan dondequiera sobre las aceras y presentan riesgos de accidente. El restaurador, excedido terminará por dejar el municipio para encontrar un fondo de comercio mejor situado a otra parte y el restaurante terminará en casa de vivienda. Resumidamente los abusos de la propiedad individual o los desordenes que causa son legión y perjudican al interés común de un pueblo, de un barrio, de una ciudad.

    La solución de la propiedad común en el ámbito inmobiliario:

  En nuestro ejemplo, la asociación de los pequeños proprietarios al vender en bloque más de una hectárea de terreno va a permitir a un promotor realizar un conjunto de residencias que va a observarse en el pueblo y eso va a transformar eriales en un barrio que va a tener una influencia en la imagen del pueblo. Este proyecto va a afectar a la comunidad del pueblo y el impacto no será él aunque el promotor construye residencias de situación o edificios bajos de gama para colocar o incluso apilar un centenar de hogares a las rentas modestas o asistidas socialmente. Estamos bien en presencia de un proyecto que reúne socios diferentes e intereses diferentes pero complementarios. Este método puede evitar construir dondequiera y cualquier cosa en el marco de una política concertada del desarrollo de un municipio.

  Para que estos proyectos sean posibles, es necesario comenzar hoy por suprimir la imposición de las plusvalías al menos en el marco de estos proyectos: la ganancia para la colectividad no es más un regreso de dinero en las cajas del estado sino la utilización óptima del espacio de propiedad de la tierra para colocar convenientemente y sin gastos públicos inútiles bien a más personas que en la situación actual. Esta eliminación del impuesto es compensada con la realización de un proyecto común que optimiza a nivel local la utilización de los recursos de propiedad de la tierra en la perspectiva de un desarrollo a largo plazo, sobre varias generaciones. Se optimizan así la comodidad y el poder adquisitivo, la protección del medio ambiente. Ciertamente un proprietario individual, vendedor o promotor, no tiene ya toda libertad para enriquecerse según su deseo. ¡Aunque! Más allá del precio de venta y mientras que la imposición sobre la plusvalía se suprimiría, el vendedor del terreno obteniendo un precio inferior con relación a la situación actual, puede encontrar únicamente un complemento de precio en la propiedad común que se crea: puede tener derecho a un arrendamiento a una tarifa preferente durante un determinado período para un miembro de su familia, puede tener una determinada parte del precio de venta de los alojamientos, del importe de los alquileres. Puede transformar su precio de venta en partes sociales en la sociedad inmobiliaria, en derechos de utilización para otros bienes administrados por la propiedad común de la que forma parte a nivel local. Las posibilidades son numerosas para interesar a un proprietario individual en formar parte de un proyecto de creación de una propiedad común. Estamos aquí en el centro del concepto de propiedad común: el planteamiento de proyecto que utiliza las herramientas de Resolución de problemas y el mecanismo de la subsidiariedad para optimizar una solución ventajosa al grupo. Es en la elaboración del proyecto que los miembros del grupo de proyecto van a definir la puesta en común de sus recursos, de sus contribuciones y la transformación o no de su derecho de propiedades individuales en derechos a utilizar los frutos de la propiedad común o a ceder sus derechos de asociados en la realización común para dejar esta comunidad de intereses.

  A partir de hoy la administración fiscal debe reconocer la utilidad de estas ventas en grupo de terrenos. Cuando estas asociaciones pequeños proprietarios les permiten no liquidar sus terrenos para permitirles obtener el precio medio de venta de un terreno a nivel local, no debe hay plusvalías: la base fiscal se revisa entonces para conseguir un resultado nulo entre precio de adquisición y precio de venta. Si el precio de venta es de sobra superior al precio medio de venta a nivel local, la imposición sobre la plusvalía puede calcularse con relación al precio medio constatado por los servicios de la Administración pública y todos los vendedores participarán en el pago de este impuesto. La revisión, la actualización de una base de imposición es una práctica admitida en numerosos casos, la exención fiscal está prevista en otros casos. Adoptar estos enfoques en el caso presente no requiere un cambio inmediato de la ley. Pero a nivel jurídico, sabemos que el concepto de propiedad común sigue siendo prohibido en principio en nuestro derecho y en nuestro caso, él nos tratamos efectivamente de considerar una propiedad común de hecho ya que solamente la reunión de los terrenos en un espacio de más de una hectárea va a dar un valor de mercado más elevado a estos pequeños pedazos de tierra. Esta evolución de la posición de la administración fiscal representa un pequeño paso, queda por dar todo su lugar a continuación al proyecto común de transformar estos terrenos en viviendas de vida. Hay allí una verdadera revolución intelectual en la manera de contar las ventajas e inconvenientes de la adaptación de un territorio: este cálculo va bien más lejos que el cálculo actual de la administración fiscal que compara el valor de adquisición y el valor de venta. El valor de un terreno varía según que los proprietarios se asocien o no, nosotros acaban de verlo. Este valor varía aún más según el proyecto inmobiliario que es elaborado. Es evidente hoy que los proprietarios de los terrenos no tienen más de derecho a hacer valer en el proyecto de un promotor pero puede ser diferentemente en un proyecto elaborado en una organización en red con el fin de construir una propiedad común inmobiliaria. En ese caso, no es necesario que el promotor sea rico para pagar el precio del conjunto de los terrenos. Basta que expertos en construcción inmobiliaria vienen a incorporarse a la asociación inicial de los pequeños proprietarios de los terrenos y que un banco presta el dinero necesario para la compra de los materiales de construcción. El acceso a proyectos inmobiliarios es bien mayor para el conjunto de los ciudadanos en una organización en red que en el sistema económico liberal actual pero es precisamente lo que quieren evitar los dirigentes de nuestros sistemas de poderes.

  Los ejemplos de propiedades comunes en nuestra historia

  El desarrollo de las ciudades en Europa:

  La última utilización de la propiedad común, en particular, a nivel inmobiliario en Europa se desarrolló a partir del territorio de la Francia actual. Se trata del nacimiento de las ciudades en torno a las Abadías a partir de los años 800 hasta hacia los años 1300, las ciudades desarrollándose a continuación sin recurrir a esta técnica jurídica y utilizando cada vez más la propiedad individual en el marco de una economía comercial o la propiedad colectiva cuando los derechos tomaron la decisión de crear o desarrollar tal puerto, tal plaza fuerte, tal región minera o facturadora para la seguridad o el enriquecimiento de su reino.

  Después de las invasiones que reflejaron final al imperio romano y la conquista del país por el pueblo honesto, la distribución de las tierras en ducados, condados consigue el sistema feudal y un sistema de poder jerárquico muy potente. Los contras poder se fue encargados de la iglesia cristiana y especialmente por el movimiento monástico a benedictino creado en el año 500 al Monte Cassin y desarrollado en Francia en el este del país: Bálsamo el Señores, Monte Santo Odile luego en Cluny, Cîteaux, Clairvaux. Estas comunidades cristianas prosiguieron la obra política, económica y social de los templos de Egipto que estuvieron en relación con los grandes centros de desarrollo de la humanidad, desde la cuenca del Mediterráneo hasta los valles de Himalaya, a China y a través del Océano Atlántico, hasta las mesetas de los Andes.

  En torno a la Abadía, la ciudad se desarrolla acogiendo a los campesinos que quieren escaparse a la servidumbre y a señores autocráticos y déspotas. Los monjes que poseen la instrucción y los conocimientos técnicos les transmiten estas técnicas y estos conocimientos, en primer lugar para construir edificios y defensas. Al cabo de un año, el antiguo campesino sujeto a la servidumbre se convertía en libre y ciudadano de la ciudad: el señor no tenía ya ningún derecho sobre él. El proyecto común de desarrollar una ciudad se basaba en el derecho a la libertad con relación a las condiciones de vida del sistema político feudal. “La ciudad vuelve libre”. Sabemos que la gestión de las ciudades no pudo escaparse a los poderes políticos la tanta iglesia sino de las monarquías: las ciudades episcopales duran combatir para rechazar las vistas de los monarcas hasta que poderes absolutos se ingenien a extender su autoridad sobre poblaciones más extensas eliminando estas propiedades comunes locales para integrarlos en la propiedad colectiva del reino o el imperio.

Las ciudades libres se reunieron en torno a confederaciones para protegerse los nuestros principalmente como los ejércitos reales. La confederación de las diez ciudades libres de Alsacia, el Décapole, es un ejemplo de esta organización en red (y los turistas del mundo entero se presienten siempre en estas ciudades para ver los vestigios de este tiempo floreciente). La orden monástica desarrollada a partir de Cluny intentó eliminar a los pequeños señores de guerra enviándolos en cruzada y debiendo el fracaso de las cruzadas, a Bernard de Clairvaux fundó el orden caballero del Templo., Estos monjes soldados defendieron el desarrollo de las Abadías y ciudades libres, fueron, en particular, a México a hacer el comercio para traer el dinero que sirvió para financiar la economía comercial y no comercial de su organización en red, principalmente la construcción de las catedrales. En 500 años: del año 900 a 1400, estas órdenes monásticas, caballeros, camaradas constructores, comerciantes, navegantes participaron en la construcción de edificios cuyo volumen en piedras es 50 veces superior al volumen de piedras construido en 5000 años por la civilización egipcia, de pirámides incluidas. El proyecto común era simple: construir a nivel local lugares de vida que garantizan la paz, la división de las riquezas y la eliminación de los riesgos sociales: hambre, guerras, ignorancia. Y esta organización fue próspera: señala el nacimiento de la Europa actual en una organización en red que no utilizó los viejos ingresos políticos y militares del imperio romano: la soberanía del pueblo por la fuerza militar de las legiones.

  Está claro que la utilización del derecho fue la la más reducida: las tierras que están conquistadas militarmente por los francos: la transferencia de propiedad se hizo por simple donación entre un representante del poder político y el responsable de una comunidad monástica. Estas personas informadas estaban las solas de poder desarrollar una región en un orden social y económico estructurado capaz de recoger la adhesión del pueblo. En las ciudades, la utilización de la democracia directa, como al tiempo de las ciudades egipcias o griegas, permitió la gestión de su desarrollo. La exención de los impuestos a pagados a la iglesia de Roma y a los distintos reyes garantizó una división de las riquezas a nivel local para facilitar las inversiones. Los monjes que poseían el conocimiento y las tecnologías transmitieron estas técnicas a los nuevos miembros de la ciudad y los barrios se desarrollaron en función de la distribución de los oficios: el barrio de los curtidores, el de los pescadores, de los orfebres, etc en estos barrios, no había incesantes guerras comerciales a golpes de saldos, descuento, bonificaciones sobre productos importados de país donde la mano de obra es menos costosa. Estos artesanos, comerciantes vivían en los mismos barrios para utilizar mejor los recursos, para ayudarse mutuamente en la mejora de sus producciones, para participar en la realización de las obras decididas por su ciudad.

  Los únicos perdedores en esta organización en red fueron los poderes centrales: el papado de Roma y sobre todo el rey de Francia se arruinó que y no tenía ya los medios de apaciguar sus objetivos expansionistas sobre el conjunto del país: su solo futuro se volvía un pequeño reino similar a los que existían del otro lado del Rin e iban tirando en el Santo Imperio Romano Germánico cuyo dirigente se elegía por sus pares. Sabemos que Philippe el Belio no se renunció a este destino y decidió hundir el país en crisis políticas y guerras sin final para establecer un absolutismo real y rechazar un sistema político confederal. Las ciudades entonces perdieron su libertad original para convertirse en mecanismos de la administración real centralizada, lo que son todavía mientras las prefecturas y subprefecturas no se habrán suprimido en el marco de la administración descentralizada regional de la República. Y pusimos de manifiesto en nuestro sitio web, que los esfuerzos de Juana de Arco y su partido, para invertir esta tendencia política siguieron siendo inútiles.

  La gestión de las cosechas a las islas Trobriands y en el pueblo “olvidado”

  Las insuficiencias del desarrollo de la era industrial, la miseria trabajadora justificada en nombre del libre ejercicio de la propiedad individual causó numerosas reacciones. Ante la ausencia de otro modelo de desarrollo con relación al capitalismo, las intervenciones más fértiles fueron las de los exploradores o etnólogos que évertuèrent a demostrar que otro pueblo olvidado o dicho injustamente “primitivo” sabía organizarse bien mejor que nosotros para eliminar la miseria y las injusticias. Un ejemplo fue proporcionado por Malinowski a través de su estudio sobre los indígenas de las islas Trobriands en Mélanésie.

  La propiedad de la tierra se transmite en la familia y se administran conjuntamente los bienes inmuebles: no hay propiedad individual inmobiliaria. Un miembro de una familia puede ser proprietario individual de sus herramientas que él mismo habrá trabajado o que habrá recibido en regalo pero no puede exigir que las tierras de su familia estén compartidas. Por el contrario, una familia puede decidir aumentar sus tierras vaciando el bosque, lo que representa un trabajo considerable cuyo honor corresponderá a las personas que lo habrán realizado. Para garantizar el máximo aprovechamiento de las cosechas y la eliminación del hambre, todas las tierras son cultivadas conjuntamente por las mujeres que pasan juntas de un campo. En la cosecha, el montón se distribuirá en proporción de las superficies poseídas por cada familia. El proyecto común que es la base de esta gestión de la propiedad inmobiliaria es límpido: garantizar la comida de muy en cumplimiento de los esfuerzos de cada uno.

  Otro ejemplo: la utilización de la propiedad común de los monasterios en el pueblo de Himalaya. Encontramos aquí la supervivencia de los sistemas de gestión utilizados en Europa después del final del imperio romano. Las tierras agrícolas que son poco numeroso en estas regiones altas montañas, no es posible compartirlos al compás de las generaciones: cada niño se encontraría con un terreno cada vez más a minúsculo incapaz de alimentar a su familia. La transmisión del conjunto del patrimonio se hace pues a los hilos mayor. Si hay demasiados niños, a confiarse algunos van a un monasterio vecino y se volverán lama. En vez de ser proprietario individual, se volverán protagonistas de la propiedad común que sirve de seguro y refugio en caso de dificultades: aprenderán a leer y escribir para utilizar las técnicas de construcción, las técnicas de fabricación de los alimentos: cerveza, vino, queso, pan, etc, las técnicas agrícolas para aconsejar los campesinos, las técnicas médicas, etc. La propiedad común sirve entonces de base logística a la conservación y al desarrollo de la propiedad individual. En caso de guerra o mala cosecha, la gente vendrá a al monasterio para refugiarse o tener cuidados, tener que comer. ¡No hay exclusión social y entre el futuro de los hilos mayor que va a seguir siendo probablemente analfabeto y pasará su vida que debe cultivarse los campos su familia y del de los niños cadetes que se informarán y se convertirán en técnicos o expertos en las ciencias y las tecnologías, la elección puede discutirse pero ningún de los niños se lanzará la calle o se venderá a negociantes de trabajo a otros proprietarios individuales codiciosos de explotar la miseria humana para enriquecerse con carácter privado!

  Los templos y lugares de iniciación:

  Los seres humanos toman raramente el dolor de amontonar piedras para el único ocio de cansarse. Toda construcción tiene un sentido y satisfecho una necesidad. Los edificios comunes mucho más aún que el hogar doméstico.

  Aparte de la satisfacción de las necesidades fisiológicas y la lucha contra la escasez y el hambre, los edificios comunes son dirigidos esencialmente por personas que hacen deseos de no enriquecerse personalmente desviando la propiedad común: son religioso ellos mismos dirigido por amos espirituales e iniciados a los misterios de la vida. El templo antiguo es entonces el centro de un espacio común que reúne los lugares de educación, cuidados, rezo y también de lugares reservados al amor y tenido más secretamente, de los lugares de iniciación espiritual capaz favorecer a los Estados de décorporation de tal modo que la persona pueda ir en busca de los poderes de los mundos superiores y dobles. El sanctasanctórum en el templo egipcio es el lugar bien donde descansa el cuerpo carnal de el que fue cruzar el pozo de luz. Persona hay: el iniciado que vuelve de nuevo naturalmente en su cuerpo para dejar él mismo esta parte, si no en caso de fracaso y muerte carnal, el olor de putrefacción es la señal para evacuar el cadáver. Alexandra a David Nel informa del caso de salas idénticas al Tíbet pero en vez de evacuar el cadáver, las desciende progresivamente una cuesta para terminar en el fondo de un reguero en una pequeña cuenca. El líquido se utiliza a continuación en algunos ritos mágicos. Queda claro que el objetivo de esta investigación iniciática es la obtención de una visión de los misterios si no de una comprensión de una parte de ellos antes de volver de nuevo sobre el planeta Tierra. Cuando el iniciado sería admitido a permanecer en la otra vida y ha cambiado su deseo de volver de nuevo en su condición humana, sus nuevos poderes le permitirían indicar este cambio en sus prójimos permanecidos sobre Tierra y les daría señal para enterrar o quemar su despojo incluso antes no se divide. Estas construcciones se realizan para garantizar la vía directa hacia la iniciación y sólo se refieren a iniciados preparados a tal planteamiento. Es las guardianas de los conocimientos más profundos sobre los misterios de la vida a partir de los cuales se elaboran los valores fundadoras de una cultura. Entre estos conocimientos fundamentales, en Egipto como a otros lugares sobre tierra, es necesario guardar los vestigios salvaguardados de civilizaciones previas, principalmente de las que existían antes del último gran cataclismo, antes de 12.000 años si contamos a partir de hoy.

  Estos lugares construidos para la iniciación suprema en la cual el aspirante arriesga su vida son raros y sólo existe en algunos lugares para cada una de las civilizaciones. Los otros templos son lugares de rezo construidos para un enfoque más místico de la espiritualidad. La arquitectura, la resonancia de las ondas sonoras, el juego de la luz, favorecer todo debe la división de las emociones, en particular de la emoción ante la belleza, para que de esta división de las emociones se ponga en lugar un planteamiento de visualización con el fin de afectar la intercesión de la presencia que vive en nosotros y lo ayudará a realizar el deseo de hacer bien al uno de nuestros prójimos. El objetivo de estas construcciones es multiplicar las experiencias de rezo exitoso. Para favorecer estas oportunidades de comunión con nuestra fuente de vida, la división de la emoción mística debe reunir a un numeroso grupo de fieles que por sus bordes, sus rezos va a crear momentos de exaltación alegres y que tranquilizan. No vamos a volver de nuevo aquí sobre las dos revoluciones espirituales que presentamos en este sitio web: la historia nos muestra dos grandes categorías de templo en función del pueblo que era o no ya llegados a la segunda revolución espiritual: en la primera categoría que había dado un primer paso espiritual, encontramos los lugares de sacrificios humanos luego de sacrificios de animales: el templo de Jerusalén en la época de Jesús había vuelto a caer en esta primera categoría de ahí la voluntad de Jesús de rehacer de este lugar un templo al servicio de Dios: un templo sin equipamiento para los sacrificios de animales. En la segunda categoría, los templos no son ya el lugar de sacrificios de animales pero tienen un sanctasanctórum que permite al iniciado conservarse el tiempo de su estancia en la otra vida o entonces, un espacio que recuerda el sanctasanctórum original y conserva un rastro o un símbolo vinculado al testimonio de los iniciados que se resulta del sanctasanctórum originales: las iglesias cristianas se construyen sobre este principio y se sitúan en la prolongación de los templos egipcios.

  Los lugares de amor y festividades eróticas:

  Los templos servían también de escuela de amor y las mujeres que tenían estatuto de prêtresses ayudaban los hombres y las mujeres sobre el camino del éxtasis sexual y la fusión de sus cuerpos, planteamiento que es una vía también iniciática y espiritual.

  Estos lugares desaparecieron y estuvieron prohibidos en las sociedades patriarcales que enyesaron el lugar de la mujer a un estatuto inferior con relación al hombre. Las casas cerradas no son casas de amor e iniciación sexual hacia la espiritualidad. Por el contrario en las sociedades matriarcales, las mujeres, o incluso las jóvenes muchachas ayudadas o no de sus padres fueron responsables de casas de amores que albergaban los jóvenes pares antes de su matrimonio, o a los amantes pasajeros por algunas horas. Estas casas existieron en los indígenas de las islas Trobriands. En el pueblo Moso, las mujeres reciben directamente en ellas y la casa implica partes donde la noche pueden encender el “pequeño fuego de amor”. La discreción y la ausencia de celos permite mantener los debates enamorados y sensuels, cada par sólo interesándose por él y no implicándose en mirón o en exhibicionista.

  Las fiestas eróticas y orgiaques tenían sus lugares designados así como sus fechas fijas. Vimos in situ este, el papel de estos acontecimientos sobre la gestión de las violencias. Queda claro que un sistema de poder que se propone hacer reinar el orden con su ejército o su policía viene a contradecir estos ritos y viene a volverlos inútil: los y los que utilizan estos ritos para evacuar las violencias individuales y colectivas no tienen de mantener una policía y que pagar impuestos para mantenerlo. Son dos visiones del mundo completamente diferentes y no complementarios y el resultado en un caso es radicalmente mejor que en otro.

  Los proyectos comunes inmobiliarios en una organización en red actual

  El gran proyecto de la economía capitalista y liberal reside en la producción en masa de bienes materiales para cubrir las necesidades individuales de tal modo que los individuos se ocupan de la gestión material de estos bienes y se desvían de las cuestiones religiosas o políticas que fueron fuentes demasiadas numerosas guerras y crímenes: producir en masa de los bienes inmuebles forma parte de esta voluntad política y este ideal republicano: la casa individual forma siempre parte del sueño de nuestros contemporáneos.

  Por lo tanto, aparte de las propiedades privadas reservadas a la vivienda, desde 1789, son sobre todo los edificios industriales y los edificios de asuntos que señalan nuestros territorios. Para garantizar la disponibilidad de la mano de obra, edificios de salud tomaron el relevo de las antiguas casas de caridad tenidas por órdenes religiosos. Llegamos a la fase donde casi se proporcionan todas las necesidades y si somos propensos a imaginar nuevos edificios que sirven la propiedad común, de consecuencia tomamos el reflejo de nuestra educación económica liberal para exclamarse que nunca no tendremos los medios financieros para garantizar tales sueños. La gestión comercial de los edificios a través de sociedades que es la propiedad de accionistas privados va a evitar todo derroche y gestión deficitaria capaz de empobrecer al grupo bajo el peso de los créditos sin pagar. La inversión en nuevos edificios así mismo no puede sino seguir la ley de la productividad y la rentabilidad financiera. Por lo tanto, si es necesario crear nuevos edificios de salud, amor, rezos (la iniciación estando prohibido, él no habrá creación de edificios aquí, sabiendo que los edificios construidos por sectas no tienen nada de iniciático: el estudio de una gnosis es un medio de educación para someter gente a un sistema de poder muy jerarquizado y dogmático), la solución pasa por la economía comercial y toda mediación del estado es sospechosa y criticable por naturaleza. Pues, estaríamos en fase donde los proyectos comunes administrados en una economía no comercial resultarían imposibles. Esto para proteger la economía comercial de un futura y determinada ruina si nuestras sociedades vienen a utilizar la economía no comercial para cubrir estas necesidades a través de la gestión de la propiedad común.

  Las necesidades actuales capaces de ser encargadas de la instauración de una propiedad común:

  Comienzan por las necesidades antes satisfechas en edificios administrados por las organizaciones en red y principalmente comienzan por los lugares de rezos e iniciación y de educación a través de la primera fuente de conocimiento:

  Los lugares y edificios comunes de rezos

  Formar por el aspirante (E) s al encuentro con los misterios de la vida no tiene nada de religiosa al principio. El planteamiento espiritual que consigue el encuentro con lo que vive en nosotros, da nuestros valores, nuestras razones vivir y morir que son las mismas para cada ser humano. Nuestros sistemas de poderes civiles y religiosos se apropiaron estos lugares de aprendizaje de la vida y la pelea para saber que es el proprietario personal entre el estado o una religión particular, nuestro movimiento elimina estas peleas dejando estos sistemas de poderes civiles y religiosos.

  En una organización en red, estos lugares de rezos e iniciación están abiertos a todo investigador de espiritualidad: ningunos dogmas religiosos más o menos sectarios y fanáticos tienen derecho de ciudad. Las traducciones de los misterios de la vida están incluidas en las culturas del pueblo sabiendo que las raíces espirituales de estas traducciones hablan de la misma vida. Cada cultura puede conceder un peso más o menos diferente a los testimonios de estos amos espirituales pero ninguno tiene el derecho a crear dogmas para introducir desigualdades entre seres humanos o asumirse el poder de imponer una supuesta verdad sobre poblaciones so pena de combatir los inexactos o incluso destrozarlos. Los vestigios de estos edificios y los edificios actuales son accesibles a todos los seres humanos que quieren rogar y conocer la experiencia del rezo exitoso, sean la primer fase de la marcha espiritual. Un poeta, un iniciado puede buscar este momento de rezo triunfado en la naturaleza cerca de un árbol, un río, una montaña al igual que puede buscarla en una iglesia cristiana cualquiera que sea, una mezquita, un templo budista o hindouiste, una sinagoga, una gruta o una catedral. La única diferencia será la presencia o no de otros seres humanos a sus lados con las señales de sus culturas. Pero es la única diferencia y cuando el poeta ruega y comunica con su fuente de vida, cuando en el vocabulario de Rimbaud, el poeta vidente crea un diálogo del alma para el alma, todos los seres humanos son sus hermanos sobre todo si lo pretenden lo-también dialogar con su alma. Por el contrario, en todos los lugares de rezo actuales, el poeta vidente como otro antes él, puede expulsar a los negociantes del templo, mezquitas, grutas, iglesias, sinagogas, etc Estos negociantes venden las verdades adultidas de sus dogmas para legitimar sistemas de poderes temporales injustos, peleones y criminales en su voluntad absurda de eliminar los y las que se niegan a doblarse ante ellos… La historia de un pueblo que se traduce en una cultura reparto de las construcciones inmobiliarias particulares. Estas traducciones arquitectónicas de la experiencia espiritual son dignos de respeto y forman parte de la variedad de las situaciones de vida sobre Tierra. Las construcciones destinadas a señalar el poder de un régimen político o de una religión temporal no tienen este mismo valor espiritual. Lo repetimos: la arquitectura de los lugares de rezo está destinada a favorecer las ocasiones de rezo exitoso: una persona, qué más da su cultura, que penetra un lugar de rezo hay la emoción del lugar para conseguir su diálogo del alma para el alma. Este diálogo es el mismo para todo el ser humano: ningún rito sectario puede venir a imponer una forma particular que sería la buena y otra forma condenable. Está claro que un grupo puede siempre destruir un edificio religioso que no tiene un interés particular conservarse para explicar la historia, con el fin de construir otro bien mejor acabado para facilitar las experiencias de rezos exitosas a través de la comunión y la división de la fe en nuestra fuente de vida, expresados por una comunidad o una muchedumbre. En cuanto a la cuestión si cada religión temporal para para ser superior a otra debe tener numerosos edificios más fastuosos, ricos y, sólo una cuestión que depende de los sistemas de poderes religiosos. Ya tenemos en este sitio web que en una organización en red, no hay lugar para los sistemas de poderes religiosos.

  Las casas de amores y los lugares de ritos eróticos destinados a evacuar las violencias:

  En nuestra novela, “de Eleusis a Dendérah, la evolución prohibida”, describimos estos lugares desde el club para pares creado por nuestros personajes y cuyo funcionamiento no tiene nada que ver con lo que pasa actualmente en los clubes más piojo menos cambistas franceses administrados en la más tradición de la economía comercial y la maximización del beneficio para el proprietario privado. Recogimos numerosos testimonios sobre estas prácticas comerciantes. La mayoría de estos clubes explotan a los solos hombres que pagan costosos para explorar los algunos pares que se han convertido en casi profesionales del sexo y a menudo de los dopados del sexo o las personas propensas a un addiction al sexo. Si el dueño o la jefa remunera de una forma u otra estos algunos pares, son algunos ver prosperar su asunto. Basta entonces con dejar entrar todo el mundo: incluso pares que vienen a ver sin retirar la menor prenda de vestir. En las avenidas de este tipo de club, es frecuente ver pares o a grupos de mujeres olvidadas por sus hombres pasar de puertas en puertas para percibir lo que pasa y hacerse a continuación en voz alta de falsas confianzas como que que no tenían nunca atrever a imaginar tales cosas. Los pares al exhibicionismo poco desarrollado y los pares que incluyen que sirven realmente de incentivos gratuitos para los comerciantes con el fin de llenar su caja no vuelven a poner ya los pies en esta clase de lugares donde dominan sobre el aparcamiento privado el nuevo coche de gran lujo de los dueños. Está claro que un club para pares que acoge más de 300 pares por semana y esto desde más de 20 años, puede tener una toda las política emparentada pero está tan claro como este club desde estos principios, nunca ha tenido la clase de práctica comercial de la mayoría de los clubes franceses. La educación alemana y la educación francesa son diferentes sobre la cultura del cuerpo, el nudismo, el sexo en grupo pero esto no es una excusa: si hay un esfuerzo educativo para realizar, es este esfuerzo que es necesario realizar y si la economía comercial no es propicia para financiar tal movimiento, entonces procede utilizar la economía no comercial además de la economía comercial.

  Los edificios que describimos en nuestro movimiento, responden a tres niveles de utilización: la toma de contacto, el despertar, el descubrimiento de la sexualidad para el primer nivel, las escuelas de amor para el segundo nivel que es una consecuencia de los centros de tantrisme o los templos que garantiza la vía del éxtasis sexual y enamorado, por fin los edificios y más quizá los lugares en la naturaleza que garantizan el éxito de los ritos orgiaques. En nuestra novela, la elección del clue responde a este tercer nivel y la práctica de estos ritos va a servir para preparar los caballeros a su iniciación antes de combatir con éxito para la supervivencia de su movimiento.

  Estos edificios utilizan los placeres vinculados al agua que se practican en la desnudez y son lugares sobre todo de distensión y relajación. Cada miembro aprendió el arte de los masajes y de la relajación para practicarlo con otros. La utilización de los ejercicios de tantra permite a continuación la división de momentos de éxtasis. En nuestra novela, el movimiento creado por los personajes va a establecer casas de vida y amor en ciudad y a la campaña. Por ejemplo, cerca de los lugares de trabajo, una casa de amor tendrá varias utilidades: los miembros voluntarios pueden venir en bicicleta desde su domicilio, aparcar su bicicleta al refugio y en seguridad, tomar una ducha, cambiarse y equiparse en uniforme de trabajo. Después del trabajo y antes de volver a entrar en ellos, pueden aflojarse, tomar baños liberando, practicar el uno con el otro masajes, hacer el amor, tomar comidas, pasar la noche in situ si una reunión se prolonga o si quieren profundizar en una relación antes de fundar un par.

  Las casas de vida y salud

  La necesidad actual se refiere principalmente a las casas de jubilación y final de vida cuando el individuo pierde su independencia. La financiación actual demasiado de los insuficientes asilos administrados por la economía comercial está garantizada por los fondos de pensión otra que franceses y la rentabilidad de sus inversiones en 2005 es superior al 10%. Estos beneficios pagados carinosamente por las familias francesas van pues financiar a los ahorradores extranjeros y a contribuir al pago de sus propias jubilaciones. Así una familia que paga el asilo para uno de sus padres financia también la jubilación de personas extranjeras. Es el precio que debe pagarse para la libertad del comercio y la industria y el hecho de que nuestro sistema político nacional no tiene bastantes recursos extraídos de los impuestos para financiar estos nuevos gastos de salud. Superado por los acontecimientos y en contradicción con el pacto republicano establecido en los años 1860 cuando tras las ideas de Durckheim, el estado asume el papel de asegurador social, el estado no puede sino dejar el campo libre a la inversión comercial: los contribuyentes pagan así impuestos como contrapartida de los cuales no tendrán el servicio público prestado por la República. Es una manera, una además de constatar el estado de quiebra de nuestras instituciones y esta cultura republicana solidificada desde 1789 en sus utopías a final de respiración.

  Las casas de intercambio de servicios locales

Se describen en nuestra novela, son empresas participando en el desarrollo principalmente de la economía no comercial.

  Las casas de vivienda doméstica:

Mostramos en nuestra novela cómo los miembros del movimiento se organizan para construir o mejorar sus domicilios. Este esfuerzo de construcción y equipamiento es administrado por el bancassurance del movimiento: las mejoras se realizan en el marco de la prevención de los siniestros: incendio, inundación, daños de las aguas. Pero estos edificios también se arreglan en el marco de la prevención del malestar sociales: aislamiento; lucha contra el ruido, recepción de los minusválidos, de los niños, de las personas dependientes, etc el intercambio de servicios locales administra los flujos emparentados. Un hogar no adquiera más una propiedad para toda la su vida pero al colocar en tal o cual edificio y al participar en tal o cual servicio local, derecho colocarle adquiere a un precio ventajoso y/o capitalizan colocarle derechos futuros en un edificio mayor cuando tenga niños, un edificio en tal región para sus vacaciones o su jubilación. El enriquecimiento de su patrimonio inmobiliario pasa por supuesto por el trabajo pero en la organización en red, lo mostramos, el trabajo ya no se limita a la generalización del asalariado y a la exclusión del trabajo para imperativos de productividad económica y financiera. Se trata de la actividad humana en el trabajo indispensable para la supervivencia del grupo, en el trabajo para realizar obras transmisibles a sus niños y las construcciones inmobiliarias representan la más parte de estas obras y por fin de la actividad en la acción política para desarrollar las organizaciones en redes en el marco de la democracia directa. La transformación de los barrios y suburbios construidos desde 1945 y que no responden ya a nuestras necesidades de vida, se realiza en el marco de la organización en red de este modo: los residentes de estos edificios que se adhieren a la red local participan en estos trabajos, los dirigen con los expertos en este grupo de proyecto y todos se enriquecen individualmente a través de la propiedad común así creada, la obra arquitectónica e inmobiliaria que construyeron. Y no es necesario miles millones y miles millones de euros para hacerlo aunque actualmente en la economía comercial, está bien este precio que los contribuyentes deben pagar a los empresarios privados.

  Las casas de educación y formación a las dos fuentes de saber

  Se describen brevemente en nuestra novela y describimos por ejemplo cómo un estudiante puede verse otorgado el título de doctor en informática a 20 años. Vamos a desarrollar próximamente toda la parte relativa a la formación y a la gestión de las competencias in situ nuestro precisando lo que representa para nuestro movimiento la propiedad común intelectual e inmaterial, antes de precisar a continuación cómo se organiza el matrimonio de las culturas (como el último conseguido en Europa desde Cluny)

  En conclusión

  Reconocer los proyectos inmobiliarios subidos por una asociación de pequeños proprietarios de terrenos o edificios pasa hoy por la supresión de la imposición sobre las plusvalías. El impacto positivo de estos proyectos puede ser comprobado por las autoridades públicas. Las contribuciones de estos proyectos son productivas de calidad de vida, de adaptación optimizada del medio ambiente, de utilización razonada de los equipamientos colectivos. Estos proyectos inmobiliarios son fuente de riqueza individual para los miembros del proyecto como para la comunidad local y los intercambios no se limitan una sola y única transacción financiera. En el marco de la solidaridad entre los miembros de la red de vida local, los portadores del proyecto inmobiliario van a validar su elección delante del resto del grupo y miembros del grupo pueden intervenir para optimizar aún más este proyecto para que su impacto económico y social sea más fuerte y salido bien. Puesto que se traza a la dirección, que la finalidad social se coloca claramente, todos saben en qué dirección es necesario trabajar: esta dirección es común al grupo y se lleva en el proyecto. Queda claro que el enriquecimiento no puede ser mientras que común y sólo este proyecto una vez común realizado que cada uno va a encontrar un enriquecimiento personal en la utilización de este bien común o en el trabajo que fue necesario producir para realizar este bien inmueble. Estamos bien aquí en la práctica de la democracia directa y en la utilización del principio de subsidiariedad para solucionar las dificultades. Pusimos de manifiesto que la revolución de 1789 pretendió cavar una zanja entre los ciudadanos y el estado para aplicar las ideas de Rousseau: la voluntad individual de un ciudadano no debe ser falseada por grupos de presión civiles y sobre todo religiosos de tal modo que el conjunto de las voluntades ciudadanas representa el mejor interés general. Los edificios comunes para estos grupos de presión se eliminaron pues, en particular, en la época las iglesias y Abadías. Esta propiedad inmobiliaria común existe con todo hoy pero se limita a la vida de las asociaciones de la ley de 1901, a la vida de los sindicatos, de los partidos políticos y movimientos religiosos. En una organización en red, es necesario añadir los edificios sirviendo a la economía no comercial, las destinadas a la práctica del planteamiento espiritual en función de las cuatro fuentes de la espiritualidad: fuente directa e iniciática, fuente mística, fuente vinculada al éxtasis sexual y enamorado, fuente vinculada a la utilización de sustancias alucinógenos: esta fuente sigue siendo secundaria y no puede sino prepararse a las tres fuentes anteriores. Junto a estos edificios, hay los locales que sirven a la traducción artística del encuentro con los misterios de la vida: existen y la mayoría convienen a esta misión.

  El desarrollo de la propiedad común tanto inmobiliaria, mobiliaria como intelectual e inmaterial no utiliza el marco de una economía comercial. En nuestra novela, ponemos de manifiesto que el intercambio de sus servicios se realiza en el marco de una economía no comercial con una moneda simbólica. Los servicios prestados a otros causan derechos para recibir otros o para utilizar los bienes administrados conjuntamente. Pedro Leroux defendió esta capitalización de derechos nacidos por el trabajo, en particular, hacia 1830, es la base del socialismo aunque Marx y Engels no la utilizaron tanto ya amenazaba la centralización del poder comunista y la dictadura del proletariado. No es a priori gratuito sino no hay por qué nada utilizar la moneda oficial de su país. Por supuesto, la organización en red no paga impuestos a los Estados: una contabilidad permite poner de manifiesto a los gerentes de la propiedad colectiva que los intercambios internos a la red son productivos de riquezas distribuidas equitativamente entre los miembros y que el saldo positivo de estos intercambios contribuye a la reducción de los gastos públicos: las más asignaciones desempleo que deben pagarse a los miembros de la red, de RMI, mejor salud de los miembros, elevada motivación en el trabajo productivo de bienes materiales indispensables para la vida de la colectividad, eliminación de la delincuencia sexual en los miembros y de la miseria sexual en la colectividad gracias a los acontecimientos creados por los miembros con destino al público no adherente, eliminación de los consumos de droga y sustancias nocivas que dificultan los intercambios enamorados y de las relaciones fuente de éxtasis sexual, etc…. Esta disminución de los costes actuales generados por los miedos frente al empleo, a los extranjeros, la ausencia de proyectos de vida, etc, estas eliminaciones de las disfunciones políticas, económicas y sociales hacen que como cada vez que se establece, la organización en red es fuente de un período floreciente que aprovecha a las poblaciones aunque arruina a los antiguos dirigentes de los sistemas de poder. La parte fundamental es ya no permitirles romper de nuevo el desarrollo de una sociedad organizada en redes de vida.

  En la actualidad, nuestras sociedades están en falta de proyectos federalistas de energías ciudadanas tanto ellas se esclerosan bajo la ley de la propiedad individual destructiva de riquezas en favor de una minoría. El ejemplo de nuestro pequeño pueblo de montaña ilustra este bloqueo y este incurie en la ordenación del territorio y la satisfacción de la necesidad de colocarse. Una propiedad individual sólo puede desarrollarse privando otro de esta propiedad. Antes esta privación pasaba por el saqueo y las guerras y fue el carácter principal del imperio romano. Antes él, el pueblo organizado en red negociaba el uno con el otro y los imperios sólo duraban el tiempo de sus conquistadores. Sólo pueblo sometido que entraba más en una confederación dirigida por el vencedor que en el sistema de poder centralizado y único del imperio romano impuesto permanentemente por la presencia de las legiones.

  Actualmente, el sistema económico liberal se desarrolla sobre la privación de dinero impuesta a las poblaciones. Los beneficios realizadas en el proceso de fabricación de las riquezas van prioritariamente a los accionistas, a los que tienen suficientemente dinero para ahorrar y colocar su ahorro en la propiedad de los medios de producción. El dinero pasa de una propiedad individual fuente a la misma propiedad individual destinatario. Para maximizar esta inversión financiera en la progresión de su riqueza, el proprietario empresario decide de dinero que se paga a los asalariados, libre él de reducir la masa salarial de la empresa si las máquinas son más productivas y no pagan cotizaciones sociales. La supresión de empleos consigue directamente la supresión de dinero en el asalariado y más dinero en el proprietario individual. La propiedad individual sirve muy mal el desarrollo de nuestras sociedades y derrocha recursos en favor de algunos. Todos lo saben y cada vez más gente ahora está convencida. Por el contrario hablar de economía comercial y no comercial aún no es incluida por gran mundo y el concepto de propiedad común utilizado a la alta Edad Media para desarrollar las ciudades en las cuales vivimos con todo hoy, hace nacer en la mayoría un sentimiento de aversión tanto su ignorancia les hace confundir este período floreciente de nuestra historia con los errores y los crímenes del comunismo (olvidando al paso los crímenes de los otros sistemas de poderes). El preámbulo de la Declaración de los derechos humanos y del ciudadano de 1789 declara que “la ignorancia, el olvido o el menosprecio de los derechos humanos son las únicas causas de las desdichas públicas y de la corrupción de los Gobiernos”.

  La ignorancia sobre la organización en red fue organizada desde hace 2000 años y por el papado y por los dirigentes de los sistemas de poderes civiles monárquicos y republicanos en Francia y en otros lugares. Lo mostramos en nuestra evolución sobre Autorité-Pouvoir-Commandement. La observación que hacemos a este texto de 1789 no se refiere a las desdichas causadas por la ignorancia tanto ellos son universal pero no constituyen de ningún modo elementos de la fuerza mayor. ¿Por el contrario, por qué no hablar más que de los Gobiernos? ¡La orden salvaje de Voltaire sobre los bordes de los Grandes Lagos en Norteamérica a través de la confederación de los seis pueblos iroquois no necesitaban un Gobierno mientras que el alcance de las seis naciones es de sobra superior al territorio francés y que antes de destrozarse, ellos eran también algunos millones de indios que deben vivirse claramente mejor que nosotros según las afirmaciones de Benjamin Franklin, de Jefferson, Adams, Washington así como más tarde de Marx y Engels, lo que, reconocen el, no son afirmaciones gratuitas! El primer estudio sobre esta confederación iroquoise data de 1727 y en 1744, Benjamin Franklin publica un Tratado firmado entre los colonos y los jefes de la confederación iroquoise. Ciertamente Voltaire muere 11 años antes de la Revolución pero desde más de 50 años antes de 1789, mucho conocían las ventajas considerables de esta organización en red en torno a una confederación. Bien mejor que el ejemplo iroquois, podían acordarse que se había practicado esta organización sobre el suelo de Francia desde los años 900 hasta en 1300 antes de ser enseñado a los iroquois hacia 1350 por los monjes templiers que habían huido de la destrucción de su orden por el rey de Francia y que hacían carretera desde Escocia hacia los Andes y la región de Tiahuanaco. La ignorancia es una cosa pero la falta de lucidez y valor más grave otra y bien cuando tenemos acceso al conocimiento y que no somos ya ignorantes.

  El rechazo de la propiedad común, basa de la organización en red, constituye completamente un grave error cometido en 1789. Este error priva a los ciudadanos de las ventajas de la economía no comercial. Como concluyen los historiadores: 1789 son una revolución de burgueses que quieren sentarse del nobles utilizando el derecho de la propiedad individual. ¡Salieron bien! Pero las desdichas causadas por el olvido de la organización en red y por el menosprecio lanzamientos sobre los partidarios de esta alternativa perjudican siempre al respeto de los derechos humanos tanto estos sistemas de poderes sólo viven sobre el principio de exclusión de las y los que no son ya útiles al desarrollo de la riqueza y el poder de sus dirigentes. Tenemos bastantes bienes materiales de los que no llegamos por otra parte ya a deshacernos tanto ellos contaminamos nuestras descargas o rechazamos dioxina en el aire. El derecho al alojamiento ya no está garantizado y pagar más de la mitad de sus rentas extraídas del trabajo asalariado en edificios a la calidad tan dudosa que nuestros niños no querrán o no podrán repararlos, representa una situación injusta querida por este sistema de poder económico mientras que la utilización del trabajo y los intercambios en la economía no comercial pueden producir edificios de mejor calidad sin verse obligada a utilizar tal parte de sus rentas salariales. Para realizar esta obra inmobiliaria, la acción política consiste en restablecer el derecho a la propiedad común en una economía no comercial, los que algunos economistas llamaron economía cuaternario o también tercer sector de la economía y que nombramos aquí por su nombre original: la economía en red que se opone a la economía dirigida por un sistema de poder. En nuestra declaración a los derechos a la vida sobre tierra y en nuestra constitución de las redes ciudadanos de vida, los artículos por los que se instaura de nuevo esta propiedad común tendrán todo el peso que merecen y esta acción política uno llevó bien mayor que un simple programa electoral respetuoso del marco jurídico de la constitución de 1958.

  Construir representa siempre una obra y se evaluaron las civilizaciones en la manera en que colocaba una piedra sobre otra para realizar residencias de las cuales somos siempre estupefacientes. El proyecto de construir no se aísla sin embargo, se produce de ordinario después del proyecto de vivir juntos, el proyecto de aplicar una cultura basada en valores, normas de vida y maneras de vivir. Si la construcción de edificios sigue siendo la marca más concreta del proyecto de vida de un grupo social, la propiedad común no se limita a edificios, se refiere también a los bienes muebles y sobre los bienes y servicios inmateriales. La educación y la formación a la utilización de las dos fuentes de conocimientos son también una propiedad común al grupo que permite la edificación de una cultura en la cual cada uno dibuja sus razones vivir. Es esta propiedad común inmaterial que vamos a abordar próximamente, luego abordaremos la gestión del trabajo, la dirección de una red. Ya sabemos que vamos a encontrar la formulación de otros proyectos en el centro de esta propiedad común.

   

  LA GRAN LEY DE LA PAZ del "Pueblo del construido"

LA VIDA SEXUAL DEL SALVAJES

TRADUCCIONES ESPANOLAS     recepción               BIBLIOTECA