la guerra de ciento años contra el absolutismo real francés, Jeanne de Arco intenta restablecer a otra organización del poder, aún más en red y fundada sobre un conocimiento más espiritual.

extracto de "de Éleusis a Dendérah, la evolución prohibida", la conferencia de Nancy.

La pelea política desembocó en la guerra de ciento años. Los dirigentes del movimiento monástico y caballero admitían que una mujer se convirtiera en reina de Francia, como mujeres se habían convertido en reina de Egipto o de a otra parte. Además, numerosos templiers se habían doblado en Escocia e Inglaterra, país que había firmado la gran carta y presentaba un poder real menos absoluto y más centralizado que en Francia. Que ingleses vasallos del rey de Francia se hayan negado a someterse a las pretensiones dictatoriales del rey de Francia y hayan reconocido los derechos de una mujer a pasar a ser reina de Francia sigue siendo pues lógica. Esta guerra de Ciento años se refiere más a un movimiento de resistencia contra las voluntades de un poder real absolutista francés que sobre una guerra entre dos pueblos. Delante del imbroglio de la situación, la intervención de una Jeanne de Arco resulta más clara. Cuando decidió al rey de Francia por hacerse consagrar ciertamente en Reims en presencia de su beauséant a la efigie de la cruz templière, la consagración señaló un momento de reconciliación nacional entre los partidarios del rey y el resistentes al absolutismo real que tomaban como contraseña, los emblemas de los antiguos caballeros templiers. El rey so'lo aceptó difícilmente esta consagración. Esto puede incluirse.

 Esta joven muchacha que le ofrecía esta consagración en Reims era el emisario bien del antiguo orden templier y de esta organización de la sociedad en redes monásticas y caballeros. El origen místico de la vocación de esta joven muchacha pudo ser utilizado por los distintos movimientos de resistencia al orden real: el movimiento de los templiers y Abadías como el movimiento aún más antiguo que defendía la filiación del reino de Francia con Dios a a través de la raza real de David que se había instalado en Rosellón entonces de la destrucción de Jerusalén. Es probable que las tentativas de recuperación de este entusiasmo popular en Jeanne de Arco fueron numerosas y complejas. Permanezcamos en al movimiento de resistencia resultante del tiempo de las catedrales, el más potente entonces. Como por provocación, este movimiento de resistencia al absolutismo real, él envío no hay un jefe de guerra hombre pero una mujer. 

Este símbolo tiene al menos dos significados: el primero para recordar que si los caballeros hombres templiers fallecieron o se son exiliados, las mujeres pueden tomar la relación ya que este movimiento en red es bien popular, hombres y mujeres reunidos. El segundo para probar que si la monarquía excluye a las mujeres de la sucesión del trono,  las mujeres pueden tener otra condición más igualitaria en una organización en red. Jeanne viene a recordar al tribunal real que las normas decretadas desde Philippe el Belio no son el del tiempo de las catedrales y que estos últimos no desaparecieron. Jeanne el se refiere a sus hombros. Consagrar a un rey no representa una marca de oferta para las redes de resistencia. Al contrario, estas redes vienen a proponer al rey la única solución posible para sacar el país de la crisis principal generada por Philippe el Belio: la organización monástica es siempre potente, combinada al Tercero- Estado, la clero  y el representante del pueblo tienen la mayoría a los Estado- Generales contra la nobleza. Al restaurar el funcionamiento del sistema monárquico, el pueblo y la clero pueden mejor defender sus intereses que a a través de estas guerras civiles incesantes que los aplastan. La consagración del rey en Reims es también la marca de este nuevo funcionamiento de la monarquía. Es la clero y el pueblo organizado según las redes del tiempo de las catedrales que hacen consagrar al rey. La nobleza es minoritaria en este asunto.

 Jeanne d'Arc se conduce como un jefe de guerra, pero un jefe templier. 

Va liberar ciudades pero no por cuenta del rey de Francia, para Francia sí, pero una Francia organizada en red, en redes de comunidades de caballeros y que mantienen también en redes de ciudades. En el Santo Imperio romano germánico, en esta época, ciudades libres se habían asociado en red. En Alsacia, formaban del décapole, una asociación de diez ciudades libres. Esta propuesta no tenía pues ningún carácter extravagante. Algunas ciudades lo acogieron, otros se negaron él abrieron sus puertas. Entre la independencia pura y simple de la ciudad o la posibilidad de negociar los derechos de una ciudad libre cuando el rey se presentaría a las puertas, la posibilidad de incorporarse a una organización de federación de ciudades bajo la tutela de una joven mujer enviada por los sucesores de los templiers o por lo menos por un movimiento de resistencia al absolutismo real, la elección no debía ser evidente para los dirigentes de estas ciudades. Consagrado el rey una vez, los movimientos de resistencia encontraban a un interlocutor con quien negociar. El coincididas de Jeanne sostenida por el entusiasmo popular se volvieron inútiles a nivel político sobre todo qué, parece, la joven mujer proseguía su marcha mística y esta iniciación personal no correspondía a la iniciación conducida por la red de las Abadías y monjes templiers. La visión de Dios y Jesús en Jeanne de Arco no se había enriquecido del conocimiento informado Palestina y de Egipto. Su fe era simple, exaltada, no tenía el retroceso de los iniciados que acabaron su involución y buscan la manera de traducirla en una evolución. ¿Había incluido algo del tiempo de las catedrales y medía el alcance de su compromiso? El acta es que se encontró completa aislada, sobre todo cuando se decidió entrar por la fuerza en París y vino a atacar Compiègne. ¿Ante la indecisión del rey, se había atrevido a hacer lo que los templiers nunca se habían atrevido a hacer? ¿Era necesario vengar finalmente el orden templier y aliviar al sucesor de Philippe el Belio? ¿_ tener derecho? ¿No era ella que lo tenía hace consagrar en Reims? Jesús, el suave Señor, había acabado bien del?uvre de Moïse. Pudo ante Dios tomar este derecho y realizar lo que el orden del Templo no se había atrevido a no acabar: ¡terminar una vez para toda con los derechos sobre el suelo de Francia! Mejor aún: al conquistar París y al instalar un poder dirigido por Dios él mismo, suprimía pura y simplemente el poder real de origen terrestre y humano. ¿Conocía la historia de la República de Gamala, de los nazoréens, de las primeras comunidades cristianas? ¿Sabía lo que significaba para Jesús, acabar del?uvre de Moïse? En ese momento la captura de Jeanne de Arco fue rápida y quizá había preferido verlo matar al combate.

La intervención de la Universidad de París para apoyar la condena a la hoguera de Jeanne de Arco, resulta bien de la voluntad de los partidarios del rey de Francia de rechazar una nueva vez todo movimiento hacia una organización en red de la sociedad como al tiempo de las comunidades monásticas y caballeros. La universidad dirigido por un obispo al saldo del papa vino a cortar el dilema. El rey de Francia so'lo tenía pocos argumentos para suprimir el que lo había consagrado. Seguir siendo teniente de Dios para dirigir el reino podía ser un regalo de consolación a pesar de muy envidiable, en absoluto poder recibo de una nueva profetisa pero esto no hacía más que reanudar la tradición para el establecimiento de los reyes de Israel o aún de los faraones. Algunos caballeros encargados dirigían a los ingleses de la tradición templière y apoderarse de Jeanne no era más que una manera de ponerlo al secreto o incluso de acabar su educación templière bien más realista y lejos de todo misticismo inoportuno. Sólo el papado tenía un interés fundamental en eliminar un doble peligro: el de una animadora mística capaz de recordar la historia humana del Jesús vinculado a la República de Gamala y el de un jefe resistente resultante del movimiento templier, restaurador del tiempo de las catedrales y de la organización social en red. La Universidad de París defendía también el prestigio de su ciudad, que se ha convertido en bien más aún la capital del reino después de esta guerra de Ciento años. La universidad para defender su prestigio, podía bien cometer tales perjurios ante la fe cristiana. Tan a los ingleses, es lógico que no tenían ningún interés en hacer fallecer a Jeanne de Arco salvo si la empresa comunitaria de ésta estaba en condiciones trastornar Europa pero la situación era lejos haber llegado en esta fase. Para ellos, era necesario par el impulso popular levantado por las campañas de Jeanne de Arco y más indudablemente aún por el resistentes al sistema de el poder real ya que esta joven mujer venía a perturbar su juego político llevado por otra parte en ellos también por los sucesores de los templiers. El juego del gato y el ratón entre el papado, la Universidad de París y los ingleses poseedores del prisionera complicó el pleito y la actitud de Jeanne que se niega a abjurar su fe pone de manifiesto que si podía tener lagunas sobre la cultura templière, no tenía sobre la fe primeras comunidades cristianas en Jesús. ¿Ante la obligación de abjurar su fe y sus declaraciones sobre sus relaciones con Dios y los santos, incluyó que había llegado a la misma fase que Jesús en su falso pleito delante de los dirigentes de la religión judía? Queda claro que en esta fase, para el iniciado, la elección es de una simplicidad que exalta: seguir a Jesús, seguir los grandes principales iniciados, no traicionar su traducción de los misterios en favor de elucubraciones humanas ignoblement falseadas por el juego de intereses materialistas y políticos escandalosos. El iniciado (e) resucitado (e) a la vida a partir de su existencia terrestre y realmente de de ultratumba es ya vencedor de los verdugos que ponen a muerte su cuerpo carnal. Si necesitaba a toda costa una etiqueta, la nazoré él iría como un guante. 

Historiadores mencionaron, demostrado, la iniciación y la preparación de Jeanne en la comunidad de Sión próxima Nancy o por uno de sus miembros, comunidad cuyas raíces hunden directamente en la comunidad judía venido a instalarse en la región de Perpignán después de la destrucción de Jerusalén. No hacemos aquí que mencionar esta hipótesis que sigue siendo coherente para explicar el hecho de que Jeanne defendió valores templières muy teniendo su propia marcha espiritual y su propia evolución u'nicamente política al servicio de Dios, sin ningún compromiso político. Mencionaremos también la hipótesis que Jeanne fue de sangre real, lo que justificó su lugar particular ante el rey. Esta versión tiene el mérito de descartar todos los elementos místicos y relativos a la fe de Jeanne. El poeta prefiere reconocer la fuerza de las palabras, del ejemplo, la fuerza de esta enseñanza consagrada que desde la noche del tiempo establece una nueva alianza entre Dios y los seres humanos en el punto que es posible colocar Dios al corazón de la organización social dirigida entonces por un par de iniciados, el uno trabajando en el mundo superior, otro sobre tierra a la ayuda de las potencias del mundo doble. Fue el corazón de la organización de la civilización egipcia, en particular, antes de que el rito de nombramiento de los faraones no esté perdido. Fue el reto de Moïse que de hacer reaparecer un pueblo organizado sobre estas bases encontradas. Fue el reto de Jesús que de volver indiscutiblemente viva esta nueva alianza. La fuerza de este conocimiento global basta a explicar la historia de Jeanne de Arco, aún es necesario quitarlo de las prohibiciones y tabúes pronunciados por la minoría al poder que dirige un sistema económico, político y social y que para establecer una legitimidad capaz de defender sus intereses privados, debe eliminar este conocimiento global, debe eliminar la primera fuente de saber no guardar más que la segunda fuente : la producción de conocimiento intelectual medida aujourd' hoy al aliso del materialismo científico.

Una vez el rey de Francia vuelto a poner a la cabeza del reino, el verdadero conflicto se desplaza sobre otros terrenos. Los sucesores de los templiers en Inglaterra, Escocia, Irlanda, nunca han decidido sus viajes hacia el Nuevo Mundo y la civilización inca que barcos salidos de La Rochelle la víspera de la detención del orden, habían juntado. Estos nuevos templiers o francmasones ingleses en absoluto no habían tomado el poder en ellos y ocultaban bien las fuentes de su conocimiento. ¿Combatir a los ingleses, podían significar para los partidarios de Jeanne de Arco, después de haber instalado en Francia a un rey que se les sometía, instalar en Londres también a un rey favorable al antiguo movimiento templier y a una organización en red? ¿Atacaba de frente, debían levantarse del interior? En cualquier caso, los derechos ingleses tomaron a Jeanne de Arco muy seriamente y se activaron a su pérdida.

Hoy aún, la historia de Jeanne de Arco se resume a una lección de patriotismo francés en la cual, por otra parte, a fuerza de haber ocultado lados enteros de la historia, no es ya hecho mención de esta resistencia al absolutismo real. Jeanne paga ella también la voluntad de ocultar el tiempo de las catedrales y la otra manera de organizar a una sociedad sobre el suelo francés. Con todo como las pirámides en Egipto, las catedrales están allí para probar que este tiempo se vivió bien, que un nuevo conocimiento había enriquecido la civilización europea, que hombres, mujeres encendidos por una luz que no pertenecía a este mundo, se murieron para dejarnos el recuerdo, la fe, las marcas de la esperanza de los seres humanos.

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La Historia de las riquezas y de su propiedad

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