El CASO de un SUBCONTRATISTA AUTOMÓVIL EN 1993

 

Esta fábrica contó hasta 1.200 asalariados en los años 1970 esto es una fundición de aluminio bajo presión. Su fundador es de origen Suiza, probablemente protestando. Posee una otra fábrica en Suiza del lado de Delémont, Saint-Ursanne... Sus descendientes separan las actividades francesas y suizas. En Francia, los descendientes intentan hacia 1970 una diversificación en el moldeado plástico pero no llegan a administrar esta nueva actividad y se ven obligados a revender estas fábricas a especialistas. Como estas sociedades trabajan exclusivamente para los fabricantes automóviles, principalmente para el fabricante local instalado en Sochaux, estas reorganizaciones industriales dirigidas por el fabricante automóvil local se pasan sin consecuencias sociales negativas.

Luego en los años setenta, después de este fracaso, los accionistas de la fundición: los descendientes del fundador y los notables locales combinados de la familia, dejan la herramienta industrial envejecer y convertirse en anticuados. En los años ochenta, el fabricante automóvil debe él también reaccionar y reorganiza su red de subcontratación externalizando fabricaciones que sus bajo tratando pueden mejor hacer que él. Los accionistas de la fundición no quieren sin embargo invertir más y no son capaces de seguir las evoluciones tecnológicas. Los mejores ingenieros, técnicos y obreros, comprendiendo lo que pasa, se apresuran dejar la fábrica para unirse a las sociedades que se reorganizan e invierten en las nuevas tecnologías. Mitad de los años 1980, la fábrica está en declaración de quiebra. Una joven sociedad organizada en el rescate de las fábricas en quiebra, reanuda el asunto y despide todo el equipo dirigente hasta a los jefes de equipo en los talleres, esto para cambiar rápidamente la mentalidad del personal y cortar los vínculos con los antiguos accionistas siempre presentes en ciudad y siempre notables en la región.

Este grupo de personas que se hace cargo de la empresa en crisis tiene para principal accionista un descendiente de una familia de sedoso de Lyon. Esta familia desea colocar una parte de su fortuna en nuevas industrias para aprovecharse del desarrollo económico. Rápidamente este accionista no podrá seguir las directivas de los fabricantes automóviles para financiar la adquisición de nuevos bienes de producción, reorganizar los talleres en islotes de producción especializados por clientes, poner en línea las máquinas: prensas, centros de maquinado, talleres de montaje de subconjuntos, etc como el mercado del aluminio tiene una capacidad de producción superior a la demanda, fundiciones siguen cerrándose en Europa. La oportunidad de la fábrica es su proximidad geográfica con las cadenas de montaje de Sochaux y Mulhouse. El fabricante desea guardar esta solución de reserva y esta seguridad de suministro. Como el accionista no puede seguir más, en espera de la venta de la fábrica a el otro grupo industrial, establece con las autoridades públicas ayudas financieras a fin de intentar salvar su derecho de propiedad sobre la fábrica.

Entonces que el fabricante automóvil local impone la realización de ganancias de productividad del 5% por año sobre tres años y disminuye tanto de su precio de compra de la producción, la sociedad de fundición va a utilizar todas las ayudas públicas posibles: factoraje, l back sobre los edificios readquiridos por el Consejo General en el marco de medidas para salvar el empleo, separación de talleres que debe constituirse en sociedades independientes y enjambrazón de su personal. Por último, como eso no basta, la sociedad obtiene una prórroga sobre el pago de sus cargas sociales. Claramente, para financiar las ganancias de productividad exigidas del fabricante automóvil, las autoridades públicas prefirieron dejar cavarse el déficit de la Seguridad Social, sabiendo que en una recuperación económica, el fabricante automóvil a falta de los accionistas de la fundición, por el aumento de sus impuestos y las contrataciones vinculadas en esta ocasión, reembolsaría el estado y la Seguridad Social. 

Este accionista descendente de una familia de sedoso de Lyon no pudo sino reorganizar la fábrica sobre un nuevo punto de equilibrio financiero calculado tampoco a partir de un personal de 400 asalariados sino 280 asalariados, esto con el fin de garantizar al nuevo comprador un porcentaje de rentabilidad un 5%, y aprovecharse de esta reorganización para presentar una plusvalía para poder recuperar lo más posible la suma de 80 millones de Francos que había gastado para comprar la fábrica.

El nuevo comprador, un grupo regional especializado en la fundición, reanudará la fábrica y se terminarán los problemas financieros y sociales. Pero menos de 10 años más tarde, durante el otoño 2002, la fundición se informa que cesará su producción si una persona que se hace cargo de la empresa en crisis no se manifiesta ya que el grupo no desea ya proseguir su explotación.

La única cuestión que permanece es: ¿¿ era necesario aceptar esta prórroga sobre las cargas sociales y estas subvenciones públicas para permitir a este accionista defender su derecho individual de propiedad? ¿Es así como el riesgo de empresa que toma todo jefe de empresa y todo accionista, debe ser administrado por la República? ¿Solamente en el marco del derecho de propiedad individual? ¿Negando el interés común del empresario y los asalariados, proveedores y clientes, estos últimos yendo a herirse a través de la declaración de quiebra del empresario? ¿No había otra solución más económica para las autoridades públicas, para el dinero de los contribuyentes y asalariados? ¿Estas medidas tendrán salvar a la empresa así tanto son que una insuficiente continuación de actividad muy media o incluso durante 8 a 9 años puede llamarse un rescate de empresa?  Obviamente que allí tenía otro pero habría introducido una modificación importante en la valoración del derecho de propiedad de un industrial o de accionista mayoritario en una empresa. El estado, la República Francesa prefirió una vez más del inmovilismo en la gestión de sus instituciones y principalmente aquí jurídicas. En espera de la reanudación de los beneficios, es a los ciudadanos pagar a fin de preservar un sistema económico que en tiempo ordinario les garantiza empleos, rentas y satisfacción de sus necesidades económicas. ¿Es necesario concluir que el estado para defender su propiedad colectiva debe defender en primer lugar la propiedad individual con el fin de no permitir el menor espacio a la propiedad comunitaria que representaría aquí los intereses de la gente que viven en esta cuenca de empleo?

Recordamos que 1994 estuvo en Francia, el año del pico del desempleo y la de la duplicación del desempleo de los cuadros: 80.000 cuadros al desempleo por alrededor los de 30.000 años anteriores. Queda claro que el nuevo comprador de la fábrica cambió al equipo del Comité de Dirección de la fábrica. En 1994, algunos eran bonitos bien y al desempleo. En 2004, sin ser adivino, hay fuertes oportunidades que todos lo sean también... Otro en Portugal o en los países del Este tomarán la relación y dirigentes nuestros hacedores de opiniones saludarán a estos industriales quizá nuestros o como jefes que saben tomar riesgos a la exportación, que saben administrar el CACHO (inversiones directas al extranjero). Permanecerá a los cuadros, técnicos, obreros, empleados franceses que deben fundarse empresas en la economía no comercial y organizadas en redes... y a defender éstas contra los que afirmarán que vienen a arruinar sus empresas capitalistas. El poeta que trabajó en el medio ellos y como al éxito de la reestructuración de la empresa, in situ este, les abren el camino... 

 

La Historia de las riquezas y de su propiedad

TRADUCCIONES ESPANOLAS     recepción               BIBLIOTECA