1789, la revolución francesa hacen una elección de organización social y suben un sistema de poderes.

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extracto de "de Eleusis a Dendérah, la evolución prohibida", la conferencia de Nancy.

Por lo tanto, en los años 1700, las crisis económicas, las escaseces van a mostrar ineficacia del poder real y las condiciones de vida de la nobleza recientemente enriquecida en que pillan los bienes de los protestantes van a parecer escandalosas para el pueblo. Antes, el tiempo de las catedrales, el pueblo era el primer beneficiario de las riquezas y del dinero aportado por la flota templière desde Américas. Ahora, había incluido que se excluía sencillamente de estas riquezas y que podían expulsar le del reino si se volvía  un protestante contra el poder criminal del papa. La revolución de 1789 sacará las consecuencias : la propiedad colectiva o comunitaria ya no se juzgará fiable ya que los dirigentes de la clero que pertenecían a la nobleza se servían de esta propiedad colectiva para enriquecerse personalmente. La constitución y la declaración de los derechos humanos van a instaurar la propiedad individual y la nación, por las armas, va a defender este derecho inviolable y consagrado a convertirse en proprietario. Para evitar que el rey dependa del papa de Roma y que así algunas medidas contrarias al pueblo francés se adopten en Roma, los revolucionarios instauran el concepto de nación una e indivisible. La nobleza católica y el rey no podrán ya para obedecer a las directivas del papa, expulsar del país de otros ciudadanos, por ejemplo protestantes. La nación pone un término a todos estos asuntos que minaron el desarrollo del país. Se reorganizará e ido a la clero a convertirse en asalariada del estado, de dónde una nueva guerra de religión en el seno del catolicismo que va a debilitar tanto de la revolución y precipitarlo en el Terror. Para evitar toda dependencia engañosa frente al papa, la revolución va a instaurar el concepto de laicidad de la República. Napoleón, el iniciado, abandonará esta laicidad no correspondiendo a nada, para un concordato. Para regular la situación con el papado, volverá a poner al papa en su sitio, es decir, que él, dueño de la iniciación faraónica, ante un papa obviamente no iniciado a nivel espiritual, él mismo se consagrará e irá a comprobar con la fuerza del cañón, lo que hay como secretos inconfesables en las bodegas del Vaticano. Pero la República, en su lucha contra la monarquía va a persistir a confundir lucha contra el papado y los derechos y lucha contra la espiritualidad. La República va a oponer a la religión católica y a sus fechorías dogmáticas el racionalismo científico, consolidando así su sistema de poder y el centralismo de sus instituciones, prohibiendo también el desarrollo de una organización en redes basada en la producción de lo sagrado a a través de la iniciación y el desarrollo de la espiritualidad individual. La República laica facilitó en gran parte el desarrollo de una sociedad materialista a través de la era industrial capitalista y no son los viejos rezos católicos de la nueva burguesía industrial que aliviaron la miseria trabajadora en la cual se hundió al pueblo. La masacre de los trabajadores de seda en Lyon en 1831 dio el tono para todo el Siglo XIX siglo en Francia.

 

el texto siguiente es una copia de una parte de la página: "la mentalidad de los dirigentes". Esto para reseñar global sobre la revolución francesa.

El mito de un pueblo ingobernable y que justifica un fuerte poder central:

 La fundación de este mito se remonta al 14 de julio de 1789

Recordamos que en la organización de la monarquía, los representantes del pueblo podían obligar al rey a convocar los Estados-General a fin de reformar el reino. Es de esta convocatoria en 1789, a la consecuencia del déficit del presupuesto del reino, que nació la revolución, sin otros desordenes civiles que la masacre de una guarnición que había alzado la bandera blanca por el excitados amasados de oscurantismo justificada por el saqueo que por ideas humanistas y revolucionarias. Es el 14 de julio de 1790, celebra de la Federación, quien celebramos como fiesta nacional y si algunos dirigentes prefirieron mantener religieusement el recuerdo de la masacre del 14 de julio de 1789, esta deriva de la lectura de los hechos participa bien de la fábula que quiere que el pueblo sea ingobernable y peligroso lo que hace más necesario la existencia de un fuerte poder, centralizado y confiado a dirigentes potentes y en consecuencia ricos. La fiesta de la Federación de las provincias francesas, o incluso de las comunidades francesas, so'lo duró esto que duran las rosas, de la mañana hasta por noche... Luego la fábula republicana transformó pura y simplemente esta masacre en acto heroico hecho por revolucionarios que se apoderaron de las armas necesarias para sus empresas republicanas. La verdadera fiesta nacional que se refiere al cambio de poder, permanece la noche del 4 de agosto de 1789 y la abolición de los privilegios pero esta noche permanece afectada del tabú instaurada por los dirigentes sucesivos. Ciertamente, es la masacre del 14 de julio de 1789 que va a causar un gran miedo a a través del país. El pueblo comprende que los nobles y el rey tienen todos los argumentos para reprimir esta matanza injustificable y para decidir este miedo anunciante de otras masacres como al tiempo de las guerras de religión, los representantes del Tercero Estado van a desactivar la crisis el 4 de agosto, suprimiendo los privilegios feudales y prohibiendo de hecho a los señores de reprimir en las campañas todo movimiento popular sin orden venido de la Asamblea reunida en Versalles. La revolución de 1789 fue precipitada por este acto carecido del 14 de julio de 1789 y éste es el origen histórico de mantiene del centralismo del estado y la búsqueda permanente en nuestro país de un fuerte poder al servicio de la minoría al poder. Cuando queremos celebrar el 14 de julio de 1789, el único sentido lógico consiste en acordarnos que es a causa de este acto faltado que la revolución seguirá siendo inacabada en Francia y que no triunfamos hasta aquí a superar esta terrible desventaja inicial. El siglo de las Luces no había servido a nada, es el oscurantismo reinando en las callejuelas de París que hizo patinar los acontecimientos. Una vez más, son el ignorante que tuvo la última palabra. La Constitución de 1791 no se acercará de la instaurada por Washington a Estados Unidos de América y trabajada por el movimiento del Philadelphes francés. Al contrario, a partir del 17 de julio de 1791, se reprime una manifestación que reclama que la Constitución organiza abiertamente la República, en la sangre al Campo de Marzo. Estos hechos causan una revisión de la Constitución en un sentido antidemocrático, entrará en función el 13 de septiembre de 1791 después de que hubo juramento.  El 14 de julio de 1789 salva la monarquía para justificar su transformación en monarquía constitucional. No es el principio absolutamente de la República. La celebración del 17 de julio de 1791 honraría al menos a los primeros verdaderos mártires de la República, los que se murieron manifestando para obtenerlos. Esta fábula instaurada sobre los orígenes de la República y la revolución es significativa del estado de ánimo mantenido por los dirigentes en este país. Todo es falso, engoncé bajo el peso de los tabúes. Esta ausencia de mecanismos que garantizan las reformas es un dato constante en nuestras constituciones. Hay allí la señal de una voluntad deliberada de no ocuparse más que del control del poder y no no ya de prever su evolución natural a la consecuencia de la evolución del medio ambiente. Esto complica la gestión del poder al beneficio de los que lo tienen y esto no cambió desde 1789.

... la utilización de las redes elitistas en el funcionamiento del sistema de poder republicano...

Esta acta histórica que en nuestro país las reformas so'lo avanzan a golpes de crisis principales es la ilustración bien de esta fábula extendida por las minorías al poder. Ante la dificultad de la tarea para reformar nuestro país y más que de preparar la próxima revolución cíclica, puesto que por ello avanza nuestro sistema, sería mejor acordarse de nuestro aïeux que estableció la Declaración de los derechos humanos y del ciudadano, de releer estos principios dignos, de levantar nuestras mangas y de volver a trabajar: tal tarea, tal ambición humanista, social no podría realizarse en algunos siglos. La tarea sería inmensa y aquí de allí, la minoría al poder tiene todo tiempo necesario para mejorar su sistema de soberanía de los medios de producción y enriquecimiento personal, de sucesión de sus élites dirigentes. Este sistema de soberanía en realidad no es un sistema, ya que el propio de un sistema, se presenta es que se define en el principio y a cada uno que, si rechaza las normas del sistema, lo pone en entredicho y obliga a los miembros a revisar las normas de funcionamiento. El funcionamiento del sistema, en nuestro país procede por los juegos de redes de influencia más o menos conocidos del público.  El público debe proseguir su trabajo que obedece a fin que un día estén realizados las ficciones, las utopías del sistema: la igualdad, la fraternidad, o incluso la libertad. Los dirigentes, entre ellos, se arreglan para administrar el poder. Esta práctica es condenable y fuente de escándalos ya que estos activistas en un sistema cuyas faltas utilizan, trabajan en primer jefe para la toma del poder en el sistema con el fin de extender sus ideas o peor sus redes para acapararse la propiedad de otros, el trabajo de los otros. Estos grupos no tienen ningún interés en cambiar el sistema ya que se adaptarán no importado el cual de estos sistemas para llegar a dominarlo utilizando los activos de una red: los católicos, los republicanos, los monárquicos, los independentistas, los dirigentes de la economía capitalista, los opositores al capitalismo, los franco- albañiles, los miembros de una colonia de inmigrantes hasta los anarquistas desarrollarán sus redes de influencia para modificar el curso del poder en el sentido de sus intereses. Esta práctica representa una segunda causa de inmovilismo de nuestras instituciones ya que el proyecto global de una sociedad que evoluciona pasa al segundo plan detrás de los man?uvres de estas redes más o menos ocultas. El primer progreso político inmediato consiste en garantizar la gestión del poder en un sistema utilizando las normas democráticas del sistema sin recurrir a redes que dirigen a los dirigentes al poder. A falta, es necesario prever el abandono del sistema para la organización en red en la cual las redes públicas y transparentes vuelven inútiles o ineficaces las redes ocultas. La gestión del secreto en una red no tiene nada que ver con el carácter oculto de los man?uvres actuales. El trabajo se hace en cumplimiento de la intimidad de cada uno y de los derechos fundamentales de su personalidad tal como el assertivité los reconoce. La decisión se hace pública a continuación y ésta se inscribe en el marco de un desarrollo de las redes y no de sistemas.

 

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La Historia de las riquezas y de su propiedad

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